Pastoral de la Salud renovó compromiso de servicio en Hospital Naval

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Publicado el: 5 julio, 2013

Agentes de Pastoral de la Salud del Hospital Naval de Talcahuano renovaron su compromiso de servicio, en una Eucaristía celebrada en la capilla del recinto hospitalario presidida por el Vicario de Pastoral Social padre José Cartes, junto al párroco de Santa Teresita de Los Andes y capellán del hospital, Pbro. Carlos Neira.

En la homilía, el Vicario señaló que las personas sanas son aquellas que dejan el hospital, y que todos estamos enfermos y necesitamos la fe del Señor para sanarnos. Luego comentó la lectura del paralítico, e indicó que a veces uno en su vida desprecia los camilleros creyendo que puede sanarse por cuenta propia. “Debemos ser humildes ante el Señor, necesitamos que Él perdone nuestros pecados a través del sacramento de la reconciliación. Todas las veces que el Señor sana dice ‘anda y no peques más’, eso significa que pone a todas las personas al mismo nivel, porque en ese tiempo los que estaban en pecado quedaban fuera de la sociedad. Nuestra forma  de ser sanados es compartir con los demás nuestra fe, nuestro caminar, la alegría de haber sido sanados por Jesucristo, alguien que nos da mucho más”.

El grupo de voluntarias se reune dos veces a la semana. Al llegar, hacen la oración de envío en la capilla. Luego, van de dos en dos por las salas de los tres pisos del hospital donde hay enfermos, donde oran comunitariamente junto a ellos. Los días que tienen asignados son los miércoles en la tarde y jueves en la mañana, ya que los demás corresponden a personas de otros credos. Los jueves se concluye con la Eucaristía presidida por el capellán del Hospital Naval padre Carlos Neira. En total, son siete voluntarias y un ministro extraordinario de la comunión.

La coordinadora del grupo, Zunilda Canto Sánchez, explica que siempre han tenido muy buena acogida entre los enfermos, que se alegran cuando los visita un católico porque llega mucha gente de otros credos, y los católicos son algo escasos. También comenta que hay una excelente acogida entre el personal, que a veces les pide acompañar a un enfermo en sus últimos días. Personalmente, afirma que para ella este voluntariado significa mucho. “Siempre me vi necesitada de hacer algo por los demás, pensaba que al Señor tenía que cumplirle con algo, me preguntaba cómo podía devolverle todo lo que Él me entregaba. Siempre pensé que la visita a los enfermos era lo primordial, porque fue una de las cosas que Jesús hizo en la tierra, los enfermos fueron sus predilectos”.

Por su parte, Nancy Concha Maureira, de la Comunidad San Pablo perteneciente a la parroquia Santa Cecilia de Talcahuano, manifestó que “éste es un compromiso que uno debe llevar con harta fe y amor, porque si uno no lo hace así no sirve para nada. Aquí no se trabaja para el hombre sino para el Señor, y nosotros somos su cara visible”.

Larry Henríquez Bravo – Periodista / Unidad de Comunicaciones, Vicaría de Pastoral Social

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