Personal apostólico reflexionó Carta del Papa Francisco

Más Iglesia Arquidiocesana

Publicado el: 27 junio, 2018

Un profundo análisis y reflexión de la carta del Papa Francisco “Al pueblo de Dios que peregrina en Chile”, hicieron distintos agentes pastorales, durante la jornada mensual del personal apostólico, en Concepción.

El encuentro al que convocó la Vicaría de Pastoral, en casa Betania, reunió a sacerdotes, diáconos permanentes, religiosas y laicos comprometidos en distintas instancias de la Iglesia local. Fue presidida por el vicario de Pastoral, Pbro. Mauricio Aguayo y contó con la presencia del vicario General, Pbro. Pedro Gómez.

Al concluir el encuentro, el Padre Mauricio señaló que “hemos trabajado la carta del Papa al pueblo de Dios que peregrina en Chile,  que envió el 31 de mayo, en la fiesta de la Visitación de la Virgen, para tomar conciencia de los pasos  de conversión que tenemos que tomar. Se trata fundamentalmente de un diálogo de cómo hemos vivido, desde que salió la carta, y qué  tenemos que hacer y qué pasos tenemos que dar para que se genere una cultura mucha más respetuosa, que prevenga el abuso y que ayude a crear un clima de confianza en todos los laicos y los consagrados”.

Recalcó que “urge pensar, cuál es nuestro camino, qué debemos hacer. El tema del diagnóstico es importante, darnos cuenta de la realidad, pero qué debemos hacer, cómo comenzamos; cómo damos el siguiente paso es una pregunta abierta para fomentar una cultura libre de abusos”.

Luego de un trabajo de grupo, los asistentes dialogaron el contenido del mensaje, destacando lo que dice el Papa que “nos hace bien volver  a ver nuestra historia personal y comunitaria; el Espíritu Santo sopla donde quiere y como quiere, con el único fin de ayudarnos a nacer de nuevo. Lejos de dejarse encerrar en es quemas, modalidades, estructuras fijas o caducas, lejos de resignarse o bajar la guardia ante los acontecimientos, el Espíritu está continuamente en movimiento para ensanchar las miradas estrechas, hacer soñar al que perdió la esperanza, hacer justicia en la verdad y en la caridad, purificar el pecado y la corrupción e invitar siempre a la necesaria conversión”.

Junto con ello, centró la atención de los participantes, el llamado del Santo Padre de la “certeza imprescindible para mirar el presente si evasiones, pero con valentía, con coraje, pero sabiamente; con tenacidad, pero sin violencia; con pasión, pero sin fanatismo; con constancia, pero sin ansiedad y, así cambiar todo aquello que hoy ponga en riesgo la integridad y la dignidad de cada persona. Hoy somos retados  a mirar de frente, asumir y sufrir el conflicto y poder resolverlo y transformarlo en el eslabón de un nuevo caminar”.

Más Iglesia Arquidiocesana