Por qué celebramos el acontecimiento de Navidad el 25 de diciembre

Más Iglesia Arquidiocesana

Publicado el: 12 diciembre, 2012

¿de dónde viene la identificación del 25 de diciembre con el nacimiento de Jesús? Parece más bien, que la asignación de esta fecha para la Navidad hunde sus raíces en el intento sincero de las comunidades, tanto orientales como occidentales, por “celebrar” este acontecimiento de gracia.

“¿Qué día es hoy?, gritó Scrooge a un chico que estaba abajo muy endomingado y que tal vez deambulaba por allí para fisgarle. ¿Qué?, respondió el chico con el mayor asombro. "¿Qué día es hoy, amiguito?", preguntó Scrooge. ¡Hoy!, respondió el muchacho. Bueno, NAVIDAD. ¡Es el día de Navidad!, dijo Scrooge hablando consigo mismo” (Dickens, Canto de Navidad). Esta escena, que pertenece a la conclusión del Canto de Navidad, nos sitúa en la mañana del 25 de diciembre en, como grita alborozado el viejo Scrooge, el día de Navidad. Pero, ¿es verdad que este día nació Jesús? ¿Por qué celebramos el acontecimiento de Navidad este día?

Es ampliamente conocida la versión que identifica esta fecha con la celebración romana del “Nacimiento de Sol Invicto” que, con el fin de “cristianizar” esta fiesta pagana, los Padres de la Iglesia habrían adoptado como día de la fiesta del nacimiento del Salvador. Pero esta versión nos ofrece un problema histórico no menor. La fiesta del “Sol Invicto” fue instituida en la segunda mitad del siglo III por el emperador Lucio Domicio Aureliano, y parece responder a un intento de éste por proponer una “fiesta del imperio” frente a la fiesta del nacimiento de Jesús ya, para esa fecha, ampliamente difundida entre los cristianos presentes en su territorio.

Entonces, ¿de dónde viene la identificación del 25 de diciembre con el nacimiento de Jesús? Parece más bien, que la asignación de esta fecha para la Navidad hunde sus raíces en el intento sincero de las comunidades, tanto orientales como occidentales, por “celebrar” este acontecimiento de gracia. Se habría llegado a este día en la búsqueda de la fecha de Pascua. No contamos con el espacio para describir aquí el largo proceso que termina identificando el 25 de marzo (occidente) y el 6 de abril (oriente) como las posibles fechas de la Pasión, pero estas fechas se constituyen como fundamentales para la identificación del 25 de diciembre (y 6 de enero) como fiestas del Nacimiento de Jesús.

Situados frente a estas fechas, debemos recordar una idea presente en los tiempos de Cristo entre los judíos: “los profetas de Israel morían en la misma fecha que la de su nacimiento o concepción”, se convierte en un factor clave a la hora de entender por qué algunos de los primeros cristianos llegaron a la conclusión de que el 25 de diciembre fue la fecha del nacimiento de Jesucristo. Los primeros cristianos aplicaron esta idea a Jesús, con lo que el 25 de marzo y el 6 de abril no sólo eran las supuestas fechas de la muerte de Jesús, sino también las de su concepción o nacimiento. Existe alguna prueba fugaz de que al menos algunos cristianos en los siglos I y II consideraron el 25 de marzo y el 6 de abril como la fecha del nacimiento de Cristo, pero rápidamente prevaleció la asignación del 25 de marzo como la fecha de la concepción de Cristo.

Y es en este día, conmemorado casi universalmente entre cristianos como la Fiesta de la Anunciación, el día de la Encarnación. Nueve meses después es 25 de diciembre; si es a partir del 6 de abril, tenemos el 6 de enero. El 25 de diciembre es Navidad y, el 6 de enero, es la Epifanía.

Así pues, parece que el 25 de diciembre como fecha del nacimiento de Cristo no tiene origen en fiestas paganas, sino más bien en las prácticas de la Iglesia durante o después del tiempo de Constantino. Es totalmente improbable que fuera la fecha exacta del nacimiento de Cristo, pero surgió estrictamente de los esfuerzos de los primeros cristianos latinos para averiguar la fecha histórica de la muerte de Cristo.

Pbro. Manuel Zúñiga

Más Iglesia Arquidiocesana