Preocupa a la Iglesia crítica situación que viven mineros en Curanilahue

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Publicado el: 15 diciembre, 2016

Monseñor Fernando Chomali, Arzobispo de Concepción, expresó nuevamente su preocupación por la difícil realidad que viven los mineros de la mina Santa Ana de Curanilahue, donde un grupo inició una huelga de hambre, a unos 600 metros de profundidad.

En entrevista realizada por el diario El Sur de Concepción, el Arzobispo hace un llamado urgente a atender la situación de los mineros, para evitar problemas más graves.

El diario plantea que Monseñor Chomali fue uno de los actores clave para destrabar la primera movilización ocurrida el año pasado en la Mina Santa Ana de Curanilahue. Un conflicto que lo acercó a los trabajadores y sus familias, con quienes espera reunirse en los próximos días.

En tal sentido, la autoridad de Iglesia ve hoy “ con preocupación la protesta que se desarrolla en el yacimiento e insistió en sus críticas a la falta de legislación para castigar a quienes dejaron en estas condiciones a los mineros”.

Señala, además, que “el Gobierno ha hecho lo posible dentro del marco legal, esto, considerando las acusaciones realizadas por los ex trabajadores”.

Monseñor hace notar que “la iglesia está muy cerca de los mineros de Santa Ana, porque son los más débiles en esta situación a la que han sido arrastrados por empresarios que los abandonaron. Todo lo que está pasando es consecuencia de un hecho inaceptable. Un empresario no le paga a sus trabajadores, no le paga sus cotizaciones, transfiere la mina a un tercero y no le pasa absolutamente nada. Eso indigna mucho (…) Siempre he estado, estoy y estaré en contacto con ellos. Hemos hablado por teléfono seguido y lo último que hice fue enviar una carta de apoyo a los legisladores para que los incluyan en el presupuesto del 2017. Me fue mal. Hemos hecho cuanto ha estado a nuestro alcance y saben que cuentan con nuestro apoyo. La parroquia de Curanilahue y el Arzobispado son su casa. Ellos lo saben y lo agradecen”.

Manifiesta que “eEn Chile, lamentablemente, la legislación es muy frágil y precaria para castigar efectivamente a quienes dañan a los trabajadores. Eso es muy doloroso e indignante. Para muchos todavía el trabajo es una mera mercancía que se transa en el mercado. Por ello acontecen estas situaciones que tanto mal hacen a los trabajadores y a sus familias y al país”.

Recalca que “la mejor solución es que haya interés por parte de personas visionarias, que tienen como centro de la actividad empresarial a la persona, de hacer funcionar nuevamente la mina Santa Ana. Los trabajadores, a quienes conozco y aprecio, quieren trabajar, quieren llevar el pan a sus casas de manera honesta y darles un mejor futuro a sus familias. Esa zona es muy deprimida y exige un esfuerzo mayor por parte del Estado. Lamento las dificultades que han encontrado en la Banca y entre los legisladores. Creo que no conocen la zona ni el rol subsidiario que tiene que asumir el Estado en estas circunstancias. Este tema va más allá del gobierno de turno. Espero que se haga realidad el anhelo de los trabajadores de seguir trabajando en la mina. Debemos ir por ese camino. Creo que a eso se refería el alcalde”

Subraya que “siempre le pido a Dios que como Iglesia nos haga estar junto al más débil, al que no tiene cómo defenderse. Lamentablemente no siempre los resultados son los que uno espera. Creo que en Chile falta una mirada más amplia de la realidad y pensar en un proyecto en común donde todos tengan espacio. El hecho que Chile sea el país más desigual de los miembros de la OCDE confirma lo que digo. En todos los casos en que he colaborado a que se haga justicia, en Europa o en Estados Unidos ante casos similares, varios estarían presos. Estafar al trabajador en Chile no tiene consecuencia alguna. Yo contra ello me rebelo. Quienes tienen posibilidad de generar empleo debiesen mirarlo como un gran regalo para hacer crecer el país y generar mayor justicia”.

Finalmente, en la entrevista de prensa, hace hincapié en que “en esa zona (provincia de Arauco),  se da una contradicción muy grande que requiere un mayor análisis. Esa zona es rica en recursos humanos y en recursos naturales y está sumergida en la pobreza. Varias universidades llegaron a la zona y cuando vieron que no eran rentables se fueron. Ese es el tema de fondo. Cuando los habitantes de un país sólo tienen presente la rentabilidad económica por sobre el valor del bien común, se dan estas situaciones. La Universidad Católica de la Santísima Concepción (Ucsc) realiza allí una labor notable de la que nos sentimos orgullosos”.

 "Estafar al trabajador en Chile no tiene consecuencia alguna"

 

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