Preuniversitario Luz de Esperanza: “En el estudio me encuentro con Cristo”

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Publicado el: 3 junio, 2011

Durante los últimos dos años y en especial durante el 2011, la Iglesia Católica en Chile ha establecido a los jóvenes que viven y sufren en situación de vulnerabilidad como el sector prioritario. Desde ahí nacen diferentes proyectos en nuestra Arquidiócesis, los cuales fueron presentados al fondo diocesano de cuaresma, obtenido en la recaudación del año 2010.

Actualmente son 23 las iniciativas que van en ayuda de los jóvenes en diferentes puntos de la Iglesia de Concepción.

El “Preuniversitario Luz de Esperanza” de la comuna de Rafael es uno de ellos. Es un proyecto que se desarrolla desde septiembre del 2010, impulsado por la pastoral juvenil de la parroquia La Purísima. Cuyo motivo es otorgar ayuda a los jóvenes más vulnerables de la localidad y alrededores, a través de un medio eficaz como lo es la enseñanza.

La primera clase fue de matemáticas en dependencias del salón de la parroquia La Purísima. En un primer momento las fotocopias y otros gastos se fueron financiando con actividades como venta de café con dulces después de misa y así lograron un fondo de inicio de $20.000. A medida que pasaba el tiempo los recursos se veían limitados y ante la necesidad de continuar con el proyecto se postuló a los fondos concursables de la Federación de Estudiantes de la Universidad Católica de la Santísima Concepción; y a fines de octubre del año pasado se recibió el monto de $175.000 para financiar dicho proyecto.  Pero a partir del presente año cuentan con un fondo superior adquirido de los fondos de cuaresma, dinero con el que hoy pueden llevar a cabo esta hermosa misión, de una mejor calidad y con herramientas que hacen más factible la enseñanza para los jóvenes.

La ejecución del proyecto se desarrolla a través de clases presenciales los sábados a cargo de profesores y estudiantes universitarios. Ensayos PSU el 1° y 2° sábado del mes en la mañana, talleres de orientación vocacional, test sensoriales y hábitos de estudio.  En la actualidad cuentan con 21 alumnos de diferentes edades y sectores de Rafael.

“Somos un grano de arena, pero uno sólido en Cristo”

Katherine Montecinos, estudiante de Derecho y quién dirige el proyecto, señaló frente a la proyección del Preuniversitario “Mi sueño es que los jóvenes que asisten logren sus metas, que encuentren la fortaleza en ellos y en Cristo. Nosotros queremos ayudar, ya que nos encontramos en un sector un tanto olvidado y deseamos que las cosas cambien. Somos un grano de arena, pero uno sólido en Cristo

La ejecución de los proyectos significa la respuesta concreta de los jóvenes de ir en ayuda del hermano.

Ornela Espinoza Campos (22 años) de Rafael, es una de las jóvenes que asiste al preuniversitario, no pertenece a la parroquia y tampoco es católica, sin embargo afirma: “Me siento tranquila asistiendo aquí, me sirve mucho y se siente una fraternidad lo que ayuda a que exista una confianza en el aprendizaje. Yo me siento bien aquí, la Iglesia me da un apoyo natural, este preuniversitario es diferente a cualquier otro”.

Ambas reunidas en el mismo lugar por diferentes circunstancias, pero con anhelos concretos.  Katherine con el deseo profundo de seguir sirviendo a Cristo por medio del proyecto “Preuniversitario Luz de Esperanza” y Ornela con la meta de entrar a estudiar Pedagogía en Historia en la Universidad de Concepción, pero aún así, afirma que el preuniversitario la ha ayudado a tener confianza en ella y a no decaer: “En caso de no quedar este año, si espere tres años, porque no esperar otro. No me voy a desanimar”.

El proyecto ha sido llamativo para toda la comunidad por ser una instancia gratuita. “Cuando le conté a mi mamá me preguntó si de verdad era gratuito. Y me dijo: que bueno. Ellos igual me han apoyado”, señaló Ornela.

A sus padres les llama la atención, porque no es normal que se ofrezcan preuniversitarios gratuitos. En ellos siempre existe la preocupación de si les cobraremos algo”, comentó Raquel González, asesora del proyecto.

Los jóvenes de la pastoral juvenil de la Parroquia La Purísima, manifestaron que el proyecto nace desde su propia necesidad “Un día estábamos hablando de que hacer para ayudar a los jóvenes y de repente pensamos en que nosotros necesitábamos ayuda para la PSU. Así, en nuestra necesidad encontramos la necesidad de los demás”.

La misión del proyecto es ayudar a los jóvenes por medio del estudio pero siempre anunciando a Cristo y así para que jóvenes como Ornela tengan la confianza en sí mismos para salir adelante y de una u otra forma puedan ver a Jesús en la vida diaria.

Belén Muñoz Araneda

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