Procesión en honor al Señor de Los Milagros

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Publicado el: 28 octubre, 2011

Devotos de Concepción protagonizaron la tradicional procesión en honor al Señor de Los Milagros, acompañados por un grupo de 100 personas con la guía del diácono permanente Luis Alberto Zamorano.

El recorrido se inició en la parroquia la Merced. La primera etapa del trayecto, hasta la Prefectura de Carabineros, estuvo a cargo de representantes del ejército, la armada, carabineros y policía de investigaciones, quienes cargaron en anda con la imagen. Luego se continuó hasta la parroquia San Agustín, la casa de la Familia Gidi, la Casa del Clero y Restaurant Fina Estampa. En cada lugar hubo estaciones y oraciones alusivas a esta devoción. Se retornó por el paseo peatonal hasta la plaza de armas, para culminar custodiando nuevamente la imagen en la parroquia La Merced.

Según indicó la Sra. Ana Cristina Luza, coordinadora de Consulado General del Perú quien además es sahumadora de la Hermandad del Señor de Los Milagros en Concepción y Santiago, “en esta procesión contamos con la participación de 20 personas entre sahumadoras, cantoras y miembros de la Hermandad del Señor de Los Milagros de Santiago, encabezados por su segundo mayordomo. Por su parte, la delegación de Concepción estuvo integrada en su mayoría por personas de nacionalidad peruana, que trabajan en restaurantes de la capital penquista”.

Los devotos del Señor de Los Milagros le piden a Él que cumpla sus ruegos, y en pago a los favores cargan su imagen para esta fiesta.

Un poco de historia

A mediados del siglo XVII, la ciudad de Lima contaba con una población de 35 mil habitantes, 10 mil de los cuales eran negros, la mayoría esclavos, que se reunían en cofradías que rendían culto a distintas imágenes o santos. Estos actos litúrgicos les recordaban su libertad y cantaban con nostalgia en su lengua nativa. En el año 1655 hubo un terremoto que estremeció Lima y Callao, derrumbándose templos, mansiones y las viviendas más frágiles, ocasionando miles de víctimas mortales y damnificados. El sismo afectó también la zona de Pachacamá, al sur de Lima, donde nació la primera cofradía de cargadores de la Hermandad del Señor de los Milagros. Todas las paredes del local de la cofradía se derrumbaron, produciéndose entonces el milagro: el débil muro de adobe en donde se erguía la imagen de Cristo quedó intacto, sin ningún tipo de resquebrajamiento. En cuanto al color morado característico de esta celebración, se utiliza en recuerdo de la primera religiosa que se encargó de cuidar el anda del Señor de los Milagros. Asimismo, las mujeres que van vestidas con hábitos de este color se denominan “sahumadoras”, y cumplen la función de perfumar el lugar por donde va a pasar el anda.

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