Religiosa Salesa celebró 60 años de vida consagrada en Concepción

Más Iglesia Arquidiocesana

Publicado el: 15 noviembre, 2016

Emocionada, la Hna. Helena María, religiosa Salesa, celebró sus bodas de diamante – 60 años – de vida consagrada.

“Me siento muy agradecida de Dios y muy contenta del cariño de toda la gente y me siento chilena con todos estos años recibiendo tanto afecto”, comentó emocionada y rodeada de sus hermanas de congregación.

Ella, reside en san Bernardo, pero quiso venir a Concepción a celebrar este importante hito de su vida, porque acá vivió varios años, especialmente, en la zona de Ñipas. Justamente, entre los asistentes a la Misa, que se celebró en la parroquia El Sagrario, había numerosas personas de esa localidad.

La Eucaristía fue presidida por Monseñor Fernando Chomali y concelebrada por el Vicario General, Padre Mauricio Aguayo y varios sacerdotes y diáconos.  Acompañaron a la Hna. Helena María varias religiosas de su congregación, encabezadas por la Hna. Marisol,  superiora regional.

Monseñor Chomali recordó el reciente encuentro que sostuvo con los misioneros que están en la arquidiócesis y valoró su servicio pastoral. En tal sentido dijo: “Hermana Helena, estoy seguro que si le pasara doscientos cuadernos de cien páginas cada uno, no sería suficiente para escribir todo lo que usted ha vivido en estos 60 años. Casi 20 años en  India y cerca de 40 años, en Chile, es algo maravilloso de amor al Señor, a la Iglesia y a su vocación. La verdad es que todos tenemos que aprender de usted”. Y al término de la misa, Monseñor propuso que un salón del hogar san José de Ñipas, que la Hna. Helena comenzó a construir, lleve su nombre y la invitó para la bendición e inauguración. La iniciativa provocó un gran aplauso.

La Hna. Helena María nació en Francia, en la zona donde nació Teresita de Lisiuex, patrona de las misiones. Fue la segunda de 9 hermanos y hermanas en su familia. Con apoyo espiritual de un sacerdote de San Francisco de Sales, conoció varias congregaciones religiosas, entre las cuales le atrajo Catequistas Misioneras de María Inmaculada (como se llamó inicialmente la congregación Salesa), que le llamó la atención su sencillez de vida y apertura al mundo. Muy joven inició estudios de enfermería con el fin de atender a leprosos, especializándose para la atención de enfermedades tropicales.

Luego de hacer sus votos, en 1959, con 25 años de edad, se embarcó hacia la India para colaborar en una leprosería, misión en la que estuvo durante 10 años. Regresó a Francia por un año y retomó su misión en la casa de formación en la India, permaneciendo otros 9 años. En 1978 es destinada a Chile junto a otras tres religiosas, realizando una misión en la localidad de Cumpeo, por un año; estuvo 7 años en Carampangue, 5 años en Ñipas, donde inició la construcción del hogar de ancianos San José; 6 años en Concepción y desde hace 18 años está en San Bernardo.

Su trabajo pastoral ha sido muy fructífero, evangelizando familias, visitando enfermos y encarcelados y ha desarrollado un vasto apostolado con niños, jóvenes y adultos. Al interior de la Sociedad de san Francisco de Sales colaboró en la formación de la fraternidad de sacerdotes de Concepción y de grupos de Hijas de san Francisco de Sales en Concepción y Ñipas. Además, ha sido superiora local y regional.

La Hna. Marisol señaló que “hoy el Señor nos ha reunido para dar gracias por su vida de entrega, sin pedir nada a cambio, más que velar para que el nombre de Dios sea conocido y para que todos conozcan a la Santísima Virgen María. Nosotras damos gracias por nuestra hermana y su testimonio en nuestra propia consagración”.

Más Iglesia Arquidiocesana