Retiro de Semana Santa con Monseñor Fernando Chomali

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Publicado el: 30 marzo, 2018

Una serie de meditaciones con verdadero sentimiento apostólico, consideró el retiro que dio nuestro arzobispo, monseñor Fernando Chomali, el Viernes Santo, en la mañana, en el templo catedral, con la presencia de numerosos feligreses. Este sábado, corresponde al padre Luis Figueroa, deán de la catedral, para continuar con el retiro de Semana Santa.

En sus meditaciones se refirió a que “tenemos libertad y el hombre la usa mal y una de las cosas a pedir a Dios es que nos ayude a purificar nuestra libertad. La libertad puede ser fuente de mucho bien, como el caso de Santa Teresa de Calcuta y ella se desgastó por los enfermos y los más pobres.  Y la libertad también puede ser mal usada al punto de generar violencia”.

Llamó a vivir una excelente relación con Dios. “Cuando el hombre quiere ser Dios se tritura absolutamente y este quiebre se manifiesta escondiéndose el hombre de Dios. ¿Cuántas veces nos escondemos de Dios? La pregunta que le hace Dios al hombre sigue presente ¿Dónde estás? Y nosotros respondemos: tuve miedo y me escondí. Hay una ruptura en nuestro corazón, que se manifiesta en la separación con Dios, entre los hombres y también con la naturaleza. Los invito a meditar esta ruptura, la profundidad de esta ruptura y podremos comprender mejor el valor de Semana Santa. Debemos reconocer que necesitamos salvación, para restituir nuestra relación con Dios. Meditemos cuáles son las rupturas que nos aquejan y que muchas veces tendemos a esconderlas”, planteó.

Otra meditación se refirió a la salvación. ¿Hay posibilidad de un cielo y una tierra nueva? ¿Hay posibilidad de encontrarle sentido a nuestra existencia, incluso al mal que padecemos? Meditó Monseñor, invitando a profundizar sobre la Anunciación. “Dios nos habla a través de su Palabra. Debemos acercarnos a Dios, porque es una fuente de profunda alegría. Estamos llamados a alegrarnos, porque estamos llenos de gracia”.

También meditó sobre el Magnificat y llamó a hacerlo nuestro y evitar el agobio diario, que muchas veces es muy duro. “Dios interviene en todas las cosas. Dios nos llama, porque hay un plan de Dios donde está el don y la tarea nuestra. Dios nos creó, no somos casualidad. Nuestro destino es reproducir a su hijo Jesucristo y vivir con la experiencia del resucitado. Todos tenemos un destino común, que es la muerte, pero esa no es la última palabra. Nuestra meta es la glorificación”, subrayó.

Finalmente, Monseñor Chomali meditó respecto a que la vida es un don que se restituye desde Cristo y sana las heridas, algunas muy profundas. “Dios restaura a la persona, el corazón y la capacidad de amar. ¿De qué manera me dejo conducir por Dios?”, concluyó.

 

 

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