Ser voluntario es abrir el corazón a Cristo

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Publicado el: 6 junio, 2012

Con una Eucaristía presidida por Monseñor Fernando Chomali en el templo catedral de Concepción, cientos de voluntarios y voluntarias de distintas pastorales de la arquidiócesis celebraron su día.

El encuentro fue especialmente emotivo, y según señaló el Arzobispo durante la homilía, “cada uno de ustedes es un verdadero milagro, personas que se han dejado cautivar por Cristo, que les han abierto su corazón para que Él actúe”.

La celebración tuvo varios momentos significativos. Uno de ellos, en el contexto de la misión joven, fue la entrega de las credenciales de voluntarios de pastoral de la salud a jóvenes del grupo “1 con Cristo”, pertenecientes a la parroquia “La Asunción” de Talcahuano, lo cual les permitirá visitar a los enfermos del hospital Higueras en esa comuna.

Cynthia Lara Salazar, estudiante de pedagogía en inglés en la Universidad Católica de la Santísima Concepción y coordinadora del grupo “1 con Cristo”, comentó que “la idea de constituirnos nació en una reunión de amigos en torno a un asado, donde empezamos a hablar sobre la parroquia. Todos concordamos en que cómo iba a ser posible que ‘se nos pasara la juventud’ sin hacer algo por el que está al lado. Entonces hablamos con el párroco padre Francisco Osorio, a quien dijimos que teníamos muchas ganas de formar un grupo pero no sabíamos en qué trabajar. Se nos dieron hartas posibilidades para servir y lo que más nos gustó fue Pastoral de la Salud, para lo cual tuvimos que formarnos durante el verano en la Escuela de la Fe, efectuada entre el 2 y el 7 de enero, luego de lo cual se iba decidir si estábamos capacitados para asumir el desafío. Salió todo bien, gracias a Dios, y pudimos recibir nuestra credencial”.

Consultado al respecto, Monseñor Chomali indicó que “estamos en una sociedad que no ayuda al altruismo, y por lo tanto encontrar tantos voluntarios y especialmente jóvenes que tienen una gran disponibilidad para visitar a los enfermos y servir al prójimo nos da mucha esperanza a todos. Evidentemente que los más beneficiados son los propios voluntarios porque quien da recibe, dar es la vocación fundamental del ser humano”.

Al finalizar la Eucaristía los asistentes renovaron su promesa de servicio, mientras sostenían en su mano una vela encendida con la luz del cirio pascual.

Larry Henríquez Bravo – Periodista, Área de Pastoral Social Caritas

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