Vicaría de Pastoral Juvenil celebró con Eucaristía su aniverario

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Publicado el: 2 junio, 2016

En el marco del cuarto aniversario de la Vicaría de Pastoral Juvenil, se celebró una eucaristía, en la parroquia del Sagrario, en Concepción, fue presidida por monseñor Fernando Chomali.

La VPJ nace del departamento de Pastoral Juvenil y fue creada el 28 de mayo de 2012, por disposición de Monseñor Chomali. La VPJ está comformada por 5 estamentos que abarcan las distintas realidades juveniles: parroquial (por decanatos), Educación Superior, Movimientos y nuevas realidades, Pastoral de Colegios y Pastoral de Niños.

Previo a la celebración de la eucaristía, los jóvenes, acompañados por Monseñor Chomali y el vicario de VPJ, Pbro. Víctor Álvarez, hicieron un momento de oración frente al Santísimo.

En su homilía, el Arzobispo recordó que apenas asumió como Arzobispo – hace cinco años -, valoró la importancia  del Departamento de Pastoral Juvenil y la necesidad de fortalecerlo, por eso, se decidió en transformarlo en Vicaría. “Después de cuatro años, se ven los frutos de esta Vicaría, como ha sido la Vicaría de Arauco y Vicaría de Pastoral Social, que  son los puntos fundamentales donde tenemos que poner nuestras fuerzas y nuestro trabajo”, afirmó.

Reflexionó, en tanto, en lo que significa ser católico, expresando que “nadie es apóstol porque quiere, sino que es por la voluntad de Dios. Además, Él nos llama para algo  y es anunciar la promesa venida que está en Cristo Jesús.  San Pablo dice: Hay de mí si no evangelizara”. Por eso, enfatizó que “como Pastoral Juvenil, lo primero que tenemos que hacer es anunciar a Jesucristo”.

Animó a los jóvenes a “revivir el don de Dios recibido en el Bautismo, porque los seres humanos tendemos a dejarnos estar. Es un don, pero además es una tarea y es lamentable ver a tantos católicos que reciben el don de Dios y después terminan debilitando su fe”.

Añadió que “una manera  de reavivar este don es lo que hace esta Pastoral,  reunirnos en la oración  y sentirnos parte de una comunidad. Se reaviva el don de Dios para tener valentía, porque no es un espíritu de temor, sino de fortaleza”.

Concluyó su reflexión y su mensaje, dando “gracias a Dios por los jóvenes comprometidos por su Iglesia, y quiero también pedirles que sean jóvenes de pasión, que se note que estamos traspasados por el amor de Dios en la oración; pedirles que en lo que a ustedes les corresponde hacer, como estudiantes, demuestren en sus obras, que aman entrañablemente a Dios. La mejor manera de evangelizar es con el ejemplo y ustedes como estudiantes, tienen que ser muy responsables con sus estudios; que se  note, a través de su esfuerzo y sacrificio, que creen en  Dios y creyendo en Dios quieren transformar el mundo, siendo personas muy competentes. Dios nos libre de la mediocridad, de la tentación, de pensar que nada va a cambiar, porque eso es falta de esperanza y de que no ser capaces de hacer un aporte a la sociedad”.

Reforzó su llamado, invitando a los jóvenes católicos “a tomar en serio la fe, los estudios y el trabajo. Este mensaje es importante, porque ustedes estarán en distintas áreas de la vida, pero también  anunciando a Cristo con su testimonio”.

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