Virgen María provoca impresionante devoción

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Publicado el: 9 diciembre, 2016

Con un concierto ofrecido por el conjunto coral In Crescendo y la celebración de la Eucaristía concluyó el programa de la solemnidad de la Inmaculada Concepción, preparado en Cerro La Virgen.

Miles de personas peregrinaron hasta el lugar, donde se celebraron misas desde las 06:30 horas hasta las 18:30 horas. La Misa de cierre fue presidida por monseñor Fernando Chomali, Arzobispo de Concepción, quien destacó la presencia del Coro In Crescendo como un importante valor cultural y el público agradeció con fuertes aplausos. Monseñor dijo que “hoy, empezamos con un concierto de jóvenes y muchas veces a los jóvenes se le estigmatiza, pero están llenos de actividades religiosas y sociales”.

El Arzobispo comentó, previo a la procesión que se inició en el atrio de la catedral, que “el primer impresionado de la devoción a María, soy yo. Llama la atención que no sólo van católicos, sino que estoy seguro que van personas que tienen un sentimiento religioso, pero ven a la Virgen María como un modelo, porque la Virgen es humilde y hoy necesitamos mucha humildad. Una buena forma de vivir, en una sociedad que nos enseña a ser egoísta, es mirar a la Virgen, quien aparece humilde, que es un anhelo de la sociedad; parece servidora, en un contexto de egoísmo y, por eso, ella apela a lo más religioso que tiene el ser humano”.

En contacto con medios de prensa, Monseñor Chomali se refirió a su reciente mensaje “Dios en tiempos de Francisco”. Expresó que “uno se da cuenta que hay un grupo de personas que quiere sacar a Dios del espectro público. En general, se busca hacer una sociedad sin Dios, pero la misma gente dice no hagan una sociedad sin Dios, porque Dios existe, está presente y tiene una influencia en nuestras vidas. Es un mensaje potente, en primer lugar para los pesimistas, no debemos tener pesimismo en Chile, porque hay un movimiento religioso y social importante y, en segundo lugar, entender la fe como el sustento de la sociedad chilena. Vemos, aquí, que viene gente muy diversa, porque la fe agrupa, es el gran don de Dios para la sociedad chilena”.

En su homilía, en la Eucaristía de cierre, el Arzobispo dijo que “hoy ha sido un hermoso día. Desde muy temprano miles y miles de personas hemos venido a venerar la Santísima Virgen, pero ella no sólo hay que venerarla, también hay que imitarla. El camino de la Virgen es también nuestro camino. Ella fue la primera cristiana, porque estuvo llena de Dios”.

Subrayó que “estamos llamados a ser hombres y mujeres de esperanza y de alegría profunda de saber que el Señor está con nosotros y que nada nos va a separar del amor de Dios. El cristiano es el embajador de Cristo en la tierra y a través de sus obras muestra  que Jesucristo resucitó”.

Remarcó que “hoy se nos renueva la alegría y quisiera pedirles rezar mucho por Chile, para que haya prosperidad y Chile es un país de mayor desigualdad entre los países de la OCDE y como cristianos tenemos que trabajar para terminar con la desigualdad. Es tarea de todos para que haya más justicia, fraternidad y paz. Es tarea de todos decir que la vida vale  desde el momento de la concepción a la muerte natural y es tarea de todos decir que la familia es un patrimonio que tenemos que cuidar”.

Finalmente, Monseñor señaló: “que este día nos reanime la fe, nos reanime la esperanza y nos reanimen en valores cristianos, para que se fortalezca la certeza que Dios nos ama y nadie nos va a separar y la Iglesia seguirá proclamando a Jesús. Les pido a los mayores hacer el  esfuerzo de transmitir la fe a los jóvenes y a niños, porque es el valor más grande que le podemos heredar a las personas”.

 

 

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