12 mujeres laicas fueron consagradas como Hijas de San Francisco de Sales

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Publicado el: 27 marzo, 2022

Con mucha emoción, este viernes 25 de marzo, un grupo de 12 mujeres laicas recibieron su Consagración Bautismal como miembros de la Sociedad de Hijas de San Francisco de Sales. La Eucaristía, celebrada en la Parroquia Natividad de María, fue presidida por el Arzobispo de Concepción, Monseñor Fernando Chomali, quien motivó a las consagradas a ser «fuentes de alegría».

La Santa Misa estuvo marcada por la pronunciación al unísono del Acto de Consagración. Posteriormente, fueron bendecidas unas «medallitas», las que fueron entregadas por la directora nacional de la Congregación, Carola Schoennenbeck y las directoras de los grupos, Katya Salazar y Patricia Godoy.

Con esto, tras varios años de preparación, Jocelyne Aguayo, Clorinda Benavidas, Liliana Cuevas, Silvia Fernández, Regina González, María Hernández, Elba Ipinza, María Jiménez, Ingrid Maraboli, Magdalena Núñez, Nancy Saldías y Patricia Torres se comprometieron a actuar apostólicamente en el medio en el que viven, bajo la espiritualidad de San Francisco de Sales.

En su homilía, Mons. Fernando Chomali puso énfasis en que la presencia de Señor está detrás de cada paso: «Dios tiene un plan, la Divina Providencia actúa y de manera misteriosa se va a manifestar su amor, aunque aquello signifique cruz que debamos asumir».

Asimismo, haciendo referencia a la Celebración de Anunciación del Señor, invitó a las consagradas a ser «fuente de alegría, no ese entretenimiento superficial, momentáneo, que da el alcohol y la droga. Estoy hablando de la alegría que nos da la certeza de que todo tiene sentido, esa certeza de que el Señor está con nosotros».

«Aunque no lo entendamos, decimos como la Virgen María: Aquí estoy Señor para hacer tu voluntad. Porque lo mejor que me puede pasar en la vida es sintonizar mi querer con el querer de Dios», agregó el Arzobispo de Concepción, quien finalmente animó a las mujeres consagradas a llevar a cabo la misión de anunciar el Evangelio con «hondura espiritual».

En este contexto, tras la consagración, Magdalena Núñez expresó con alegría que: «Esto significa trabajar mucho y esforzarnos. Hace 13 años que me inscribí en este camino, que ha sido muy gratificante y profundo, ya que es una vocación en la que debemos transmitir las enseñanzas que vamos aprendiendo». Vocación que traspasó a su hija, quien también fue consagrada el mismo día.

Por su parte, Ingrid Maraboli, manifestó que: «Estoy respondiendo el llamado que me hizo el Señor en esta familia Salesa. Es un nuevo comenzar, en una transformación, un camino en busca de la santidad en mi vida de esposa, de hija y de profesional. La hermana Victoria me invitó a participar y siento que es una de las mejores decisiones que he tomado».

Igualmente, Liliana Cuevas, indicó que haber sido consagrada «es un regalo grande que me ha dado Dios, los nervios se comparan como cuando una es novia y se va a casar. Acercarnos a Dios y conocer más sobre San Francisco de Sales nos enseña, en su humildad, a valorar y aceptar a todos nuestros hermanos con sus defectos y virtudes,  y que todos somos hijos de Dios».

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