Adriana Fernández: «La fe me mueve y sostiene al mismo tiempo»

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Publicado el: 15 marzo, 2021

 

En la actualidad, Adriana Fernández se desempeña como delegada episcopal para la Educación y la Cultura hace aproximadamente dos años. En ese sentido, tiene como tarea fundamental anunciar a Jesucristo en el mundo educacional, acompañando y velando para que en las instituciones educativas, se realice una acción pastoral que ilumine desde los criterios del Evangelio la calidad del proceso educativo.

En el marco de la conmemoración del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, la Arquidiócesis de la Santísima Concepción ha realizado un breve cuestionario que busca visibilizar el rol y la participación de la mujer en la iglesia.

Elige tres adjetivos calificativos que te definan y cuéntanos brevemente por qué

Autodefinirse no es un ejercicio simple. Me costó, más creo que si tuviera que elegir tres adjetivos que hablen de mí, diría que soy una mujer resiliente, empática y solidaria. La vida y su camino me han llevado a ser resiliente; la empatía y la solidaridad son cosas que Cristo me pide. Todo está vinculado a mi fe, al sentirme amada y siempre acompañada por Él. Agradezco la posibilidad de sentir siempre su mano, sobre todo en los momentos más difíciles de mi vida.

¿Cuál es tu profesión y por qué decidiste seguir dicha carrera? Si optaste por otro camino, ¿cuál fue el motivo?

Mi respuesta no sigue el mismo orden de las preguntas. Trabajé desde muy joven y estudié una profesión una vez que mis hijos habían terminado su educación media. En el año 2015 decidí cursar Ingeniería en Administración, ya que respondía a mis habilidades y además era un aporte a la función que desempeñaba en ese momento, que era la de Secretaria Ejecutiva de la Vicaría Pastoral para la Educación.

¿Cómo podrías definir ser mujer en la sociedad actual?

Desafiante y motivante al mismo tiempo. Desafiante, porque creo que quedan muchas cosas por hacer para llegar a una igualdad de oportunidades entre hombre y mujer, como por ejemplo vencer el machismo de muchas de las estructuras e instituciones de nuestra sociedad, o tener que validar nuestras capacidades sólo por el hecho de ser mujeres. Motivante, porque se van abriendo los espacios, algo que hemos visto en la Iglesia con la asunción de mujeres en cargos que tradicionalmente habían sido ocupados sólo por sacerdotes. Las mujeres tenemos mucho que aportar en la construcción de una sociedad más justa, lo que sin duda es un bien para todos.

¿Cuál es el rol de tu fe en el día a día?

La fe me mueve y sostiene al mismo tiempo. ¿Qué más puedo decir? Es todo.

Libro, color y comida favorita

Orgullo y Prejuicio de Jane Austen, los colores vivos, es especial el fucsia. ¿Y comida favorita? Los vegetales.

¿Cómo describirías tu participación en la Iglesia de Concepción?

Creo que lo que describe mi participación es la voluntad de ser un aporte constante a la Iglesia de Concepción desde el ámbito de la educación, a través de los distintos cargos donde me ha correspondido servir. Un aporte que genere vínculo y cercanía.

¿De qué manera podrías caracterizar el Chile de hoy? ¿Cuál es el rol de la mujer en este escenario?

Convulsionado, con mucho camino por recorrer en lo que respecta a la igualdad de oportunidades para alcanzar la justicia social. En sintonía con lo expresado en la respuesta a la pregunta número tres, creo que las mujeres tenemos mucho que aportar, por ejemplo, en los procesos políticos que estamos viviendo como lo es escribir una nueva constitución. En ocasiones me duele Chile, cuando pienso por qué tuvimos que esperar a que las desigualdades estallaran para asumir esta situación y las difíciles condiciones de vida de muchos de nuestros hermanos. Trabajar para acortar las brechas sociales es una gran oportunidad para todos los chilenos y diría que especialmente para todos los cristianos.

 

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