Con vigilia de más 12 horas, católicos dijeron “sí” a la vida

Publicado el: 22 Marzo, 2015

Con una vigilia de más de 12 horas, los católicos de Concepción manifestaron su adhesión plena a la defensa de la vida, en los momentos en que se discute, en el país, un proyecto sobre aborto.

Al inicio de esta celebración litúrgica realizada en la Catedral de la ciudad, el Vicario General de la Arquidiócesis, presbítero Juan Carlos Marín, llamó a los católicos a ser “servidores de la vida” y a dar fuerte “sí” a la vida desde su concepción hasta el término del proceso de la vida humana.

Diferentes grupos y comunidades se hicieron presentes desde las 20 horas,  con la celebración de la Eucaristía, que presidió el Pbro. Juan Carlos Marín y concelebrada por sacerdotes y diáconos. La acción se desarrolló con el apoyo y organización de los Movimientos y Nuevas comunidades, la Pastoral de Familia y Vida y la Vicaría de Pastoral Juvenil.

En su homilía, el celebrante pidió a ser “testigos alegres de la vida de Dios y comunicadores de la vida”, mensaje que  contextualizó en el tiempo cuaresmal. Agradeció a quienes organizaron y coordinaron la vigilia y agregó que “en  cada eucaristía celebramos la vida, porque se manifiesta la vida de Dios, la vida entregada en su totalidad”, insistiendo en que “Jesús nos invita a no ser observadores, sino protagonistas y junto con Él, implicarnos en el misterio de la cruz y de su resurrección (…) Nuestra vida tiene que ser un reflejo de Cristo, más aún, debe brillar nuestra vida con el esplendor de la luz de Cristo”.

Señaló que “queremos celebrar esta vigilia por la vida,  por el que está por nacer,  pero no debemos perder a quien ya está en los últimos momentos de su vida,  abrazando la cruz de Cristo. La vida tiene una dignidad desde su concepción hasta al final.  Es abrazar a Cristo; es abrazar su ternura, abrazar su amor, su misericordia, es encontrar la vida en el que está terminando y en  quien está empezando. Es abrazar la vida, por eso, la fe crece cuando se  vive como experiencia de amor, que se recibe y se comunica como experiencia de gracia y de gozo. La fe madura, la fe crece y se desarrolla cuando se vive como experiencia de amor. De qué sirve estar encerrados en cuatro paredes si no expresamos la fe, no la comunicamos,  como experiencia de alegría  Cristo que ha vencido la muerte y nos ha dado la vida”.

Al concluir su homilía, el padre Juan Carlos  enfatizó: “Nos encaminamos, en este tiempo cuaresmal, para vivir la vida, la experiencia del triunfo  de Cristo sobre la muerte; queremos, como hombres y mujeres,  dar testimonio de la vida. Cada vez  que celebramos la Eucaristía celebramos la vida, la expresión máxima de la donación. Cristo se entregó por nosotros para darnos vida”.

El Papa Francisco, sostiene en su exhortación apostólica “La alegría del Evangelio” (Evangelium Gaudium) que “entre los débiles, que la Iglesia quiere cuidar con predilección, están también los niños por nacer, que son los más indefensos e inocentes de todos, a quienes hoy se les quiere negar su dignidad humana en orden a hacer con ellos lo que se quiera, quitándoles la vida y promoviendo legislaciones para que nadie pueda impedirlo".

De acuerdo al programa de la Vigilia, a las 19:30 horas, se expuso un video. Concluida la Misa,  a las 21:00 horas, se expuso el Santísimo, con apoyo del Seminario y el Grupo Taizé. A las 22:00 horas, se dio inicio a la vigilia propiamente tal, con la presencia de distintos grupos (Apostolado de la Divina Misericordia, Pequeñas Almas, Pastoral Familia y Vida, Cursillos de Cristiandad, Movimiento de Schoenstatt, CVX, Pastoral Obrera, taller de Oración y Vida, Focolares, Encuentro Matrimonial, Camino Neocatecumenal y Foyer de Tomé).

La Vigilia culminó con una Misa que se iniciará a las 07:00 horas del domingo.

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