Diálogos: espacios de escucha y reflexión fecundados por la fe

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Publicado el: 30 octubre, 2019

La Iglesia de Concepción entró en un profundo proceso de reflexión y escucha, para dialogar en torno a la grave situación de crisis que está viviendo el país.

Ayer, fueron los jóvenes convocados por la Vicaría de Pastoral de Juventud, en la Parroquia Universitaria y ahora, le correspondió al clero, en un encuentro de la Pastoral del Clero de la arquidiócesis, con la presencia de numerosos sacerdotes y el arzobispo, monseñor Fernando Chomali. En esta misma línea, la Vicaría de Pastoral Social se reunió con los distintos estamentos que la componen y abrió el espacio de reflexión a otros agentes pastorales y comunitarios.

El presbítero Pedro Gómez, Vicario General de la Diócesis, comentó que “fue un espacio para reflexionar sobre la situación a la que no estamos ajenos y nos sentimos parte del pueblo de Dios, con los anhelos, dolores y sufrimientos de la gente. Algunos sacerdotes han señalado que esta situación era una especie de bomba de tiempo, que ha estallado en esta época. Nuestro llamado es a no perder la esperanza. La conferencia Episcopal de Chile (CECH) ha elaborado un  documento, para escuchar y discernir a la luz de la palabra  de Dios y especialmente de la Doctrina Social de la Iglesia, para realizar acciones concretas con la gente. Aprovecho de invitar a la oración. Hay que orar mucho y pedir al Señor nos dé sabiduría y  poder hacer caminos de reencuentro, sin descalificaciones y donde ojalá se logre una comunión de vida con todos los estamentos de la sociedad”.

Agregó que el estallido de esta crisis social “ha coincidido con la reciente realización de la Asamblea Eclesial Diocesana, que fue un espacio de escuchar, juzgar y también de emprender acciones y que tiene aplicabilidad con la situación actual. Pronto, también tenemos la visita de la Virgen de Fátima, que nos invita a la oración y, este año, se ha constituido, además, el Consejo Arquidiocesano de Pastoral, en que están representados todos los estamentos de la Iglesia, con la importante participación de los laicos, que son instancias que permiten abordar este tema, a la luz de la fe, para dar respuesta a las demandas”.

Justicia y paz

Gabriela Gutiérrez, Delegada Episcopal de la Vicaría de Pastoral Social, dio cuenta que en dependencias de Casa Betania, en Concepción, se abrió un espacio para los agentes pastorales, miembros de equipos de trabajo de las fundaciones sociales. «Unas 50 personas llegaron a este llamado y agradecemos que hayan acogido este espacio. Este es un inicio que hay que seguir reflexionando. La crisis social y su estallido es la expresión del cúmulo de malestar, de un trato desigual. La ciudadanía ha despertado y eso lo valoramos positivamente y valoramos que venga de la persona común y corriente. Lo primero es la expresión de la ciudadanía con un valor grande que nos abre los ojos a una iglesia que también está en crisis. Se complementan ambas crisis y esto nos tiene que animar  e interpelar y no ponernos en la vereda de enfrente y pensar que los problemas son de otros, a no focalizar en la violencia, porque ha habido violencia  y obviamente la rechazamos. Hay aspectos positivos, la demanda es grande y profunda y creo que todos tenemos un rol.  Nosotros hemos querido  ofrecer un espacio para comenzar a generar el diálogo, a la escucha y ojalá se multiplique en lo comunitario”, informó.

Gabriela indicó que en el diálogo se entregó una metodología para que los equipos de trabajo puedan animar a la reflexión y que se abran a la comunidad en general. “Personalmente, creo que esa reflexión no se hace en grupos cerrados, sino que hay que contrastar la opinión con los otros. El espacio es la comunidad, el territorio, estamos en un momento en que el territorio – el barrio- es muy fundamental. Agradecidos y muy interpelados a seguir trabajando por la paz y la justicia, porque la paz se construye en la justicia”.

Acompañar a los sufrientes

El sacerdote Alejandro Godoy Vásquez, religioso asuncionista, responsable de Pastoral Juvenil en el Decanato El Carbón y vicario de la parroquia san Juan Evangelista de Lota Bajo, participante en el encuentro del clero, manifestó que la jornada de diálogo ha sido una instancia interesante, para pensar sobre la situación que vive el país.

“Sin duda que vivimos una situación dolorosa con esta crisis política y social, en que se han levantado muchas voces y donde estamos en un país con libertad. Es importante descubrir la responsabilidad que cada uno de nosotros tiene. Hacemos un llamado  profundo a la no violencia,  vivir en paz como se nos ha  recordado con el canto de Víctor Jara, en este  tiempo. Mi pensar pasa por tres aspectos fundamentales. El primero tiene relación con el respeto hacia la personas; segundo, la no violencia y, por último, lo relacionado con  la crisis de poca credibilidad  que tienen los sectores políticos y por qué no, también lo que vivimos como Iglesia”.

Señaló que en la situación actual, “no hay voces de líderes que puedan establecer un diálogo fecundo, para resolver los problemas que el pueblo está pidiendo. Hemos perdido muchos valores. Hace poco escribí un artículo en relación a la experiencia de Dios en todo esto. Nosotros  como Iglesia, queremos centrar  nuestra mirada en escuchar la voz de la gente y  hacernos eco y acompañarlos en sus dolores y sufrimientos”.

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