El Pbro. Víctor Álvarez es el nuevo Vicario Episcopal de Pastoral Juvenil

Publicado el: 21 Mayo, 2015

Acompañado de sus padres, su hermano sacerdote, su familia y numerosos sacerdotes, asumió el nuevo Vicario Episcopal de la Pastoral Juvenil de la Arquidiócesis de la Santísima Concepción, Pbro. Víctor Álvarez.

La celebración se realizó en la parroquia El Sagrario y fue presidida por Monseñor  Fernando Chomali, quien en su homilía, agradeció en primer lugar al padre Pablo Leiva, el antecesor, “por acompañar a los jóvenes durante varios años y que su espíritu misionero lo ha llevado a Curanilahue, una zona donde realmente necesitamos muchos sacerdotes y religiosas, porque allí se requiere una presencia de Iglesia más potente. Sé que él siente dejar la Vicaría, pero no le era fácil venir regularmente desde Curanilahue”, afirmó.

Monseñor, agradeció al Padre Víctor “por la gran disponibilidad que tuvo para decir “aquí estoy Señor para hacer tu voluntad”. Percibo que le tienen un gran cariño”, precisó al ver la presencia de numerosos sacerdotes y un templo lleno de jóvenes.

El Pastor dijo que “como sacerdote, nuestra misión es el servicio en la Iglesia, donde lo disponga el Obispo y, eso, es un gran acto de fe, porque cuando uno se ordena sabe que está al servicio, porque la felicidad está más en dar que en recibir. Se siente alegría al entregar lo mejor de uno para los demás y es esto lo que ha hecho el padre Víctor, quien asumirá una inmensa responsabilidad al preocuparse de los jóvenes”.

Reflexionó señalando “¿Por qué se ha creado está Vicaría para la Pastoral Juvenil? No me cabe duda que los jóvenes son personas martirizadas  y necesitan ser ayudadas. Sabemos que el país ha crecido mucho económicamente, pero también vemos cómo se ha abandonado a los jóvenes, los ha cansado en la carrera del consumismo, en la carrera del sexo y los ha cansado en la carrera de la indiferencia. Además, los jóvenes han experimentado una gran soledad de una sociedad que es muy hipócrita que los obliga consumir, a endeudarse y, por otro lado, los abandona”.

Dijo que la Iglesia acoge a los jóvenes con  mucho cariño. “La Iglesia quiere al joven que está en la cárcel, al joven que pasa hambre, los quiere a todos, porque reconoce en ellos no el futuro del país, sino el presente de Chile. ¿Qué ofrece la Iglesia a los jóvenes? Es algo que tanto anhela nuestro corazón; le ofrece a Jesucristo, que da esperanza, salvación, que le da sentido a la vida, que ilumina el camino”.

Duramente la Misa, el nuevo vicario hizo su profesión de fe y juramento de fidelidad y firmó el acta que le asigna la nueva misión, por un espacio de tres años. Al término de la Eucaristía agradeció la presencia de su familia – sus padres -, de los sacerdotes y numerosos jóvenes, algunos de ellos provenientes de su parroquia, Nuestra Señora de la Candelaria de Tomé.

“En primer lugar, dar gracias a Dios por el misterio de la vocación al sacerdocio, y  este nuevo servicio que me ha pedido el señor Arzobispo. Así como ocurrió un día con ese gran llamado, hoy, quiero responder con la ayuda de muchos, en este que es como un segundo llamado, servir a los jóvenes”, expresó.

Agradeció a os hermanos sacerdotes. “Simplemente, encabezaré este gran desafío, en tiempos no fáciles para la transmisión de la fe, pero sabemos que la seguridad no está puesta en nosotros, en nuestras fuerzas, sino que es el Señor el que va construyendo esta historia. Agradecer a los jóvenes que en este tiempo han trabajado en la Pastoral Juvenil, al padre Pablo que con mucho esfuerzo ha construido la Vicaría. Por eso, no es que comience de cero, me sumo al trabajo que viene por años”, subrayó el nuevo Vicario.

Por su parte, el Pbro. Pablo Leiva, se mostró muy agradecido de Dios por la vocación sacerdotal en medio de los jóvenes y el largo tiempo con ellos. “Ha sido un tiempo importante en mi vida, tanto asesor diocesano – 11 años – del Departamento de Pastoral Juvenil de la Arquidiócesis,  como vicario episcopal de los jóvenes – 3 años -,  y 2 años como director nacional de Pastoral Juvenil.  Es un regalo de Dios estar en medio de ellos, escucharlos, acompañarlos y sobre todo llevar el Evangelio a su vida. Como consejo decirles que miren siempre a Cristo”.

 

 

 

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