Fieles viven con profundo recogimiento y emoción Vía Crucis Arquidiocesano

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Publicado el: 16 abril, 2022

Con profundo recogimiento y la alegría de volver a estar reunidos de forma presencial, los fieles de la Arquidiócesis de Concepción vivieron el Vía Crucis y la Liturgia de la Pasión del Señor, la tarde de este viernes 15 de abril de 2022. 

El Vía Crucis, que fue presidido por el Arzobispo de Concepción, Monseñor Fernando Chomali, partió a las 16:00 horas desde el templo San José y  avanzó por calle Maipú, luego por Castellón y O’Higgins hasta llegar al templo Catedral.

En su homilía, Monseñor Chomali puso énfasis en cuatro momentos. 

El primero de ellos es cuando Jesús consuela a las mujeres de Jerusalén y les dice “no lloréis por mí, sino por ustedes mismas y por sus hijos”. Al respecto, el Arzobispo afirmó que “el Señor se da cuenta de las dificultades que tenemos para vivir en un mundo tan quebrado, en un mundo tan violento, en un mundo donde aquel que pasa haciendo el bien -Jesucristo- es brutalmente crucificado”.

El segundo momento es cuando Jesús dice “Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen”. En ese contexto, Monseñor Fernando Chomali sostuvo que “hoy en el mundo son muchos los que no saben lo que hacen” y pidió al Señor que perdone “a los que usan la violencia para solucionar los conflictos”, también a quienes matan y “a los que no permiten que los niños nazcan”

El tercero es cuando el Buen Ladrón le pide a Jesús que se acuerde de él y el Señor le contesta “te aseguro que hoy estarás conmigo en el Paraíso”. El Arzobispo de Concepción invitó a que nos quedemos con esa experiencia del Buen Ladrón, porque “nuestra vocación fundamental es recuperar la razón por la cual hemos sido creados, para estar en el Paraíso, donde Dios enjugará nuestras lágrimas, quién de los que está aquí no ha tenido lágrimas. Frente al dolor, a la injusticia, al sufrimiento, Él enjugará nuestras lágrimas”.

El cuarto es la confianza filial de Jesús, quien “en un momento gritó ‘Dios mío, Dios mío, por qué me has abandonado’. Ese abandono que también experimentamos nosotros, porque tenemos temores, porque tenemos incertidumbre, no sabemos qué va a pasar mañana. Él dice ‘Padre, en tus manos encomiendo mi Espíritu’. La confianza filial del que no entiende mucho, pero sabe que el Padre no lo va a abandonar. Esa es la fe que tenemos que fortalecer, no es una fe interesada”.

El Arzobispo de Concepción también destacó la actitud del capitán romano, quien reconoció la inocencia de Jesús. En ese sentido, enfatizó que “no podemos conocer a Jesús, si no reconocemos el misterio de la Cruz, de su Pasión, porque la Cruz nos lleva a la resurrección en Jesucristo, nuestro Señor”.

Al finalizar su homilía, Monseñor Chomali invitó a que “meditemos estos misterios para terminar con la gloriosa Vigilia Pascual”, un encuentro para el cual hay que “preparar el corazón, abrirse a esta gracia de creer y seguir con esperanza, a pesar de todas las dificultades que tenemos en nuestra vida”. 

«Alegría inmensa de volver a estar aquí»

Las personas que participaron del Vía Crucis y la liturgia manifestaron su emoción por poder vivir nuevamente esta Semana Santa de forma presencial, a diferencia de los años anteriores. 

Para Zenón Peña “ha sido una experiencia muy maravillosa, porque hemos vuelto a reunirnos como pueblo de Dios y porque podemos compartir con todos nuestros hermanos, vivir este momento tan especial de nuestra fe, que es el Viernes Santo, la entrega de Jesús en la Cruz y por eso le damos las gracias a Él mismo, porque nos permitió volver a vivir estos momentos tan hermosos”.

Asimismo, Jimena Gómez afirmó que “ha sido maravilloso y una alegría inmensa volver a estar aquí” y expresó su agradecimiento “porque es sentir la presencia más cercana de nuestro Señor en su Pasión y junto con eso acompañar a nuestra Madre camino al Calvario”. 

En tanto, Eugenia Zapata destacó que “es emocionante poder nuevamente participar, volver a la Iglesia, al templo, donde nos reunimos como hermanos”, sobre todo teniendo en cuenta las necesidades de nuestro país. En ese sentido, señaló que “esperamos en Dios y le pedimos en este Vía Crucis que pueda conceder a nuestro querido Chile la paz, el bienestar para los más necesitados y que las autoridades puedan poner su manito realmente en el corazón y pensar en ellos, porque hay mucha necesidad y muchos hermanos que han llegado a nuestra patria y hay que acogerlos con cariño y con amor”. 

Por su parte, Pablo Valenzuela, dijo que es “maravilloso el estar en contacto con los hermanos, aún más en la Catedral” y agregó que “si bien nunca se perdió la conexión con el Señor por medio de las redes sociales y los medios audiovisuales, el estar acá llena el alma y nos impulsa a valorar cuando existe la posibilidad de estar físicamente celebrando los misterios del Señor,  sobre todo en esta Semana Mayor, la Semana Santa, y ojalá que nos sirva a todos y al mundo para ser cada día mejor en base al Señor”.

 

 

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