Hermana Rosa Elisa Agudelo: «Me define el amor, el servicio y la responsabilidad»

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Publicado el: 23 marzo, 2021

En el marco de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer la Iglesia de Concepción realizó un breve cuestionario a diferentes mujeres de la Arquidiócesis, para así visibilizar su rol y participación. La hermana Rosa Elisa Agudelo, religiosa de la Congregación hermanitas de la Anunciación, compartió sus respuestas:

Elija tres adjetivos calificativos que la definan y cuéntenos brevemente por qué

Me define el amor, el servicio y la responsabilidad. Bueno son valores que me acompañan armónicamente   como persona y mujer consagrada a Dios.

¿Cuál es su profesión y porque decidió seguir dicha carrera? Si optó por otro camino, ¿cuál fue el motivo?

Soy una  mujer consagrada a Dios, al servicio de la Iglesia en la vida religiosa. El motivo por lo que elegí este estado de vida  fue porque descubrí que Dios me llamaba  y me llama siempre a amarlo con un  amor exclusivo, total e indiviso para sí amar a todos mis hermanos con un mismo amor. Este amor me mueve más y más a estar en el  seguimiento de Cristo muy alegre, mucho “más cerca” para identificar mi vida con la suya.

Tengo un medio concreto  de demostrarle al mundo que vivo feliz y es con la práctica de los consejos evangélicos, frente a un mundo  que persigue la libertad, frente a un mundo de consumismo que tiene como lema: compre, utilice y bote.

¿Cómo podría definir ser mujer en la sociedad actual?

Ser mujer en la sociedad actual es ser ejemplo de inteligencia y fortaleza, lo que se ve reflejado en la capacidad  para superar la adversidad.

Ser mujer en la actualidad es ser sensible y proteger la vida, sentir dolor por los demás y poder solidarizarnos donando vida al servicio de los más vulnerables y necesitados.

Soy mujer frágil, pero mi fragilidad la puedo transformar en canal de amor y ternura, mis mayores virtudes no son la fuerza ni el poder, sino el amor y la entrega para ser felices a los que viven a mi lado. Ruego a Dios todos los días de mi vida para que el egoísmo no robe la belleza interior que ha puesto en mí: la alegría de servir y  amar. También le pido a Dios que no me deje atraer por la fascinación, con la cual, muchas veces,  se me presenta el mal; que esto no engañe, ni seduzca mi corazón creado para Dios. Mi deseo  como mujer en la sociedad actual es  ser expresión viva del amor y la bondad en cualquier lugar que preste mi servicio a la Iglesia.

¿Cuál es el rol de ser mujer en el día a día?

Vivir con fidelidad el amor a Dios y  a mis hermanas con la que comparto una vida comunitaria, igualmente con las personas con la que comparto encuentros, un trabajo, las alegrías y dificultades, también tengo que cuidar de mi salud, mi descanso y regalarme el espacio de mi encuentro con Dios en  la vida  oración y reír con mucha alegría cosa que lo hago con un gran entusiasmo. Dejarme guiar por la voluntad de Dios en el que hacer y ser de la vida cotidiana.

Libro, color y comida favorita

El libro que más leo es la Palabra de Dios, la Biblia. Mi color preferido, el rosado, un alimento que me gusta  son las lentejas. Amo a mi familia, por la unidad que hay en ella y a pesar de que estoy muy distante la tengo siempre en mi corazón. En mis vacaciones compartimos ese tiempo con mucha alegría y por cierto se acaba muy pronto.

¿Cómo describiría su participación en la Iglesia de Concepción?

Mi participación ha sido activa y con responsabilidad, con sentido de pertenencia y dedicación  a la Iglesia de Concepción. Me integro con facilidad en la labor pastoral en cualquier servicio que me asignen y ambiente en que me desenvuelvo.

¿De qué manera caracteriza el Chile de hoy?

Yo defino a Chile así: un Chile con mucho dolor por las situaciones complejas que ha abordado; defino algunas de estas que me ha tocado vivir: el estallido social que ha dejado resultados no muy favorables para la sociedad. La pandemia del Covid-19 que le ha quitado muchas vidas, para algunas personas le falta mucha conciencia del valor de la mujer, la muerte violenta de muchas personas inocentes, y tantos migrantes de los cuales ha aumentado considerablemente el poco respeto por la vida y el cuidado de los niños. Hay desafíos muy grandes para plantear y pensar en construir una sociedad más humana y justa donde nadie este excluido y que se refleje el amor a Dios y al prójimo.

¿Cuál es el rol de la mujer en este escenario?

Bueno, la mujer en este escenario ejerce un liderazgo muy positivo en el campo de la Iglesia, política, la educación, la salud, la economía y la familia.

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