Protocolos y catastro son prioridad de nueva Vicaría al Servicio de la Niñez

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Publicado el: 25 diciembre, 2018

Diario El Sur de Concepción publicó en la edición del 25 de diciembre una amplia entrevista a Morín Contreras, la primera Delegada Episcopal en la recién creada Vicaría para el Servicio a la Niñez.

 

Llevaban años trabajando como equipo de pastoral juvenil, pero después de presentar un proyecto al arzobispo de Concepción, Fernando Chomali, éste aceptó la creación de la Vicaría para el Servicio de la Niñez, institución eclesiástica pionera a nivel nacional que les permitirá desarrollar estrategias para acercar la Iglesia Católica a los niños, generar espacios para éstos y reconocer a nivel de institución el trabajos que un grupo de jóvenes estaba desarrollando con los más pequeños.

Profesora de Física en el Liceo de Niñas de Concepción, Morín Contreras, desde ahora delegada episcopal, fue la escogida por Chomali para liderar el equipo que ya está compuesto por 10 personas, pero que espera que pueda aumentar antes de marzo, cuando la Vicaría al Servicio de la Niñez inicie formalmente su trabajos en las 52 parroquias de la Arquidiócesis.

La creación de la Vicaría supone un hito en la iglesia local, no sólo porque es la primera vez que se crea una institución al servicio de los niños, sino también por la delegación de una mujer laica en el cargo de delegada episcopal.

Generar un catastro de los niños que participan en actividades de la iglesia y definir protocolos para el trabajo con menores, son los primeros desafíos que deberá enfrentar la nueva institución y que deberá tener los primeros frutos en no menos de un año, según dijo la delegada episcopal.

-Creo que no es tanto que sea mujer, sino más bien que sea laica. En la estructura de la iglesia la jerarquía nos dice que las personas que asumen estos servicios son sacerdotes, o también pueden ser diáconos, pero nunca se había dado esta responsabilidad a una persona que no tuviera una consagración. En mi caso, no tengo más que mis sacramentos, pero sí tengo una historia de servicio en la Iglesia, que fue lo que el obispo valoró y confió para poder llevar adelante esta vicaría.

-La Vicaría va a tener varias coordinaciones: se va a enfocar en los movimientos, como los Centro Vacacionales Solidarios (Cevas), la Juventud Parroquial Chilena (Jupach) o Infancia Misionera, queremos promover estos centros y apoyarlos en labores de coordinación y de recursos; también vamos a promover el trabajo en colegios -sean confesionales o no-, vinculación con los acólitos, porque no es sólo una cuestión vocacional, no hay que olvidarse que ellos también son niños; también en las parroquias, que creemos que es lo más importante. La idea es que no sólo tengan vinculación con ellas a través de las catequesis, sino también a través de otras actividades y que no estén sólo para los sacramentos.

-Nuestra primera preocupación, en relación a salvaguardar la integridad de los niños, es realizar un catastro, porque generalmente en las parroquias no hay registros de las actividades con niños. Por lo tanto, queremos hacer un catastro para conocer la situación de los movimientos, las parroquias. Lo primero es conocer qué tenemos y en qué nivel estamos, después de eso vamos a actuar.

-Muchas veces no hay registro de las actividades en las que participan los niños, lo que genera espacios propicios para que existan abusos de poder y también sexuales. Eso ha sucedido, y pasa porque no hay nada escrito, entonces cuando hay una denuncia no se puede constatar que el niño realmente estuvo en ese lugar y a esa hora, cuál es la cercanía con esa persona que es la acusada.

-Estamos recién iniciando, así que estamos pensando en cómo sería la mejor manera de poder hacer esos registros y también cómo podemos hacer llegar nuestra ayuda a las distintas realidades.

GENERAR PROTOCOLOS

-Es necesario generar protocolos para trabajar con niños. Vamos a trabajar al servicio de todos los niños, los que se mueven por distintas realidades. Por eso queremos hacer lineamientos que sean generales, que aplicarían, por ejemplo, a una actividad Jupach o a una catequesis. La idea es que se fije que se tiene que trabajar en un lugar público y con visibilidad para todos, porque los abusos se generan cuando nadie está mirando, o al menos es más fácil que se dé el abuso.

-No, es por iniciativa de nosotros.

-Sí, siempre hemos tenido esa inquietud. El problema era que no teníamos la potestad o la suficiente fuerza para poder llevarlo a cabo, pero como Vicaría la situación cambia; ahora podemos armar equipos, aglutinar a más gente y dejar a gente especializada en ese tipo de situaciones.

 

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