Vicaría de Pastoral Social: diálogo, unión y fraternidad

Más Iglesia Arquidiocesana

Publicado el: 9 marzo, 2021

La  misión de la Vicaría de Pastoral Social es animar el ejercicio de la caridad, actividad central en la tarea evangelizadora de la Iglesia en todos los niveles, dimensiones y contextos. En esa línea, Gabriela Gutiérrez, delegada Episcopal para la Pastoral Social, declaró: «Nuestro servicio siempre es misionero, es decir, somos signo de la presencia de Dios en medio de las diferentes realidad sociales, económicas, políticas y culturales».

Ante lo anterior, añadió: «Como organismo diocesano, tenemos el encargo de desarrollar, animar y coordinar la pastoral social, en sus diversas expresiones, ambiental y territorial, como también especializada, a través del funcionamiento adecuado de estructuras de soporte, como de obras sociales concretas».

Respecto de lo que fue el trabajo efectuado durante el 2020, Gutiérrez comentó que significó un importante desafío, pues se debió dar continuidad al servicio permanente que entregan, ajustando el funcionamiento de acciones y servicios dado el contexto de crisis sanitaria. «Esto implicó redoblar esfuerzos, recursos, gestión institucional e implementación de protocolos, a fin de prevenir, mitigar y enfrentar posibles contagios. Recordemos que nuestros servicios están dirigidos a los hermanos más vulnerables de nuestra sociedad, y en contextos de emergencia, también son los más vulnerables,  nuestros programas y servicios no pueden cerrar«.

Asimismo, se enfrentó el desafío de generar respuestas pastorales a las consecuencias sociales y económicas de una crisis humanitaria. Gabriela explicó que «en esto se definió el desarrollo de un trabajo orgánico, priorizando la gestión de recursos económicos mediante campañas solidarias, presentación de proyectos de apoyo a diferentes fuentes de financiamiento y la implementación de servicios concretos en coordinación con las parroquias y comunidades».

«Aquí podemos mencionar los comedores solidarios, entrega de canastas de alimentos, útiles de aseo, como también programas específicos de acogida a los hermanos en condiciones más precarias, como personas migrantes, adultos mayores y personas en situación de calle», agregó.

La delegada Episcopal para la Pastoral Social reparó en la importancia de destacar y agradecer la presencia y servicio de laicos, agentes pastorales y voluntariado, que se fue multiplicando en cada acción. A fines de 2020 se realizó en encuentro con todos los colaboradores, instancia que contó con la participación de Monseñor Fernando Chomali. «El valor que tiene el servicio generoso y apostólico de los laicos, es un tesoro que tenemos, que debemos cuidar y promover, son el gran soporte de nuestra misión«, comentó Gutiérrez.

«El 2020, también requirió de los diferentes equipos de trabajo, mucha oración y reflexión, ya que discernir a lo que estamos llamados, es mucho más profundo que realizar un diagnóstico social. Creo que este aspecto fue central, ya que se hizo de manera orgánica, con formación, profundizando temáticas y con mucho diálogo. En ese sentido, nos ayudaron las nuevas tecnologías que debimos incorporar rápidamente en nuestro trabajo».

Objetivos 2021

La proyección para este 2021 se vincula con la noción de continuidad. Gutiérrez se refirió a la actual pandemia, señalando que «según las cifras que tenemos en marzo, estamos peor que el año pasado, con la única ventaja que ya sabemos cómo enfrentarlo. Seguiremos con nuestro servicio, dialogando, acompañando y generando propuestas para servir a los hermanos, en ese no nos podemos perder».

Entre los criterios revisado, tras evaluar el trabajo pastoral 2020, se confirmaron algunas aristas que este año se abordarán con especial énfasis: «Potenciar el trabajo en red a nivel diocesano y local, articular y acompañar al voluntariado en sus diferentes expresiones, mejorar la difusión de la acción social de la Iglesia, gestionar proyectos de apoyo y el acompañamiento transversal de rostros prioritarios».

En cuanto a las metas personales para este año, Gabriela explica que espera que exista mucho diálogo, sentido de la realidad y respeto por los procesos y las personas. «Que lo que se haga o decida obedezca siempre a la misión de la Iglesia, y que enfrentemos este 2021 en contexto de pandemia, con humildad, solidaridad y harta creatividad. Por mi parte, y del equipo de trabajo de la Vicaria de Pastoral Social, estamos disponibles con el espíritu de siempre», cerró.

 

Más Iglesia Arquidiocesana