Vivir la Cuaresma en medio del mundo

Publicado el: 20 Febrero, 2024

Uno de los tiempos litúrgicos más importantes del calendario católico ha comenzado el 14 de febrero. Se trata del tiempo de Cuaresma, que finaliza con el inicio de Semana Santa, la que culmina en la Pascua de Resurrección, uno de los momentos centrales de la fe cristiana.

No sólo se trata de un tiempo de reflexión y profunda espiritualidad. Es un periodo que está marcado por fechas que convocan a diversos ritos que se viven en comunidad, y que reflejan una característica muy propia del ser humano, de recalcar esos momentos especiales con ceremonias o acciones de profundo significado, y que, siendo ya tan tradicionales, muchas veces perdemos la clara conciencia de ello.

El Académico de la Facultad de Estudios Teológicos y Filosofía de la Universidad Católica de la Santísima Concepción, Dr. Arturo Bravo, repasa el significado de la Cuaresma, y recalca algunos de los ritos de este periodo, para volver a vivirlos con mayor reflexión.

El significado

La Cuaresma dice relación con una cifra simbólica de la Biblia que es “40”. Hay 40 años -que son los que estuvo el pueblo de Israel por el desierto-, o 40 días, que es el periodo de Jesús en el desierto, después de su bautismo. El tiempo de Cuaresma que se establece cada año, se rige más bien por el calendario judío, que no era solar. Por ello, las fechas van cambiando año a año.

Este periodo que culmina en la Pascua de Resurrección, se plantea como un tiempo de preparación. Como dice el Dr. Bravo, es un momento de especial revisión de vida y, emulando lo que realizó Jesús, este “debería ser también para nosotros una época de ‘desierto’. Este desierto en la Biblia tiene aspectos negativos y positivos. Es un término ambivalente. En aspectos negativos, el cristianismo primitivo decía que el desierto era el lugar en que habitaban los demonios; entonces, desde esa perspectiva, es el tiempo para enfrentarnos con nuestros demonios. Pero también es el lugar del reencuentro con Dios. Y ahí hay una experiencia muy preciosa, y es que, en el desierto, nosotros nos sentimos completamente desvalidos. Es esa experiencia de desierto donde podemos tomar conciencia de nuestros límites, y darnos cuenta desde la profundidad de esa experiencia, de que nuestro único y verdadero fundamento es Dios”.

¿Y qué puede pasar al encontrarnos con los propios límites? Este momento también puede ser ambivalente. “Puede ser algo que nos lleve a una profunda depresión, al darnos cuenta de que somos tan efímeros y pasajeros, pero también puede ser una puerta abierta a la esperanza si descubrimos que, en nuestra limitación, hay alguien que nos rescata de esa limitación, que es Dios”. Para eso, agrega el académico de la UCSC, hay que tomar conciencia de nuestra limitación, “si no, vivimos rodeados de falsas seguridades, como el consumo, pues refleja que queremos tener cosas para tratar de suplir esa falta de fondo que encontramos en nuestra existencia”.

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