Tiempo de gracia para todos

La Iglesia chilena ha convocado a un Congreso Eucarístico Nacional. En la Arquidiócesis de Concepción ha sido muy bien acogido. Será una oportunidad para reconocer, al igual que los discípulos de Emaús a Jesucristo en la eucaristía, en el pan de vida. Será un tiempo de gracia para todos, porque es en la eucaristía donde la Iglesia tiene su mayor fortaleza, su mayor vitalidad. Ahí está la fuente de su misión, Jesucristo, y ahí está hacia donde culmina su misión, el mismo Jesucristo. Si logramos que nuestra arquidiócesis se convierta en una arquidiócesis eucarística, sin duda que será pastoralmente vigoroso e inminentemente misionera.

No sin razón, en nuestro sínodo, surgió como prioridad el encuentro personal y profundo con Jesucristo. El Congreso Eucarístico viene al encuentro de este anhelo para que nuestra vidas se compenetren a tal punto con el Señor sacramentado, que podamos decir como San Pablo no soy yo quien vive, es Cristo quien vive en mí.

En este contexto viviremos toda nuestra vida pastoral, será la eucaristía y la adoración Jesús la que le dará consistencia.

En el contexto eucarístico, dimos inicio a la segunda temporada del Albergue Móvil “La Misericordia”. De alguna manera podemos afirmar que, por una parte, es una consecuencia del encuentro con Jesús que nos invitó a que le laváramos los pies a los demás y, por otra, es la posibilidad de encontrarse con el mismo Cristo, que nos dijo que Él estaba en el pobre, el desvalido, el enfermo, el encarcelado, y  despreciado, el que no tiene dónde dormir.

Lo mismo acontece en el Día del Trabajo. En la celebración de la misa y la bendición de las manos e instrumentos, tuvimos presente a Jesús que trabajó como todo ser humano. El día del trabajador es la oportunidad privilegiada para valorar el trabajo que tenemos, descubrir la vocación teológica que hay en él y reconocerlo como la posibilidad de servir a los demás. Ha sido también una gran oportunidad para rezar incesantemente por aquellos que no tienen trabajo, o tienen trabajos precarios. Dios nos permita anunciar el trabajo como un gran Evangelio.

Publicado el: 3 mayo, 2018