Adultos mayores y pandemia: la vida detrás de la pantalla

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Publicado el: 10 octubre, 2020

Reunirse virtualmente con la familia, comprar y abastecerse desde la casa, informarse o entretenerse, son algunas de las tantas posibilidades que brinda la tecnología en época de cuarentena. Estas opciones facilitan la vida de quienes usan a diario Internet, así como también de quienes se adaptan día a día al uso de estas nuevas plataformas.

Este último grupo está compuesto por los denominados inmigrantes digitales, personas que al no haber nacido en la era digital deben aprender el uso de estas nuevas herramientas. Dicha situación es la que actualmente enfrentan los adultos mayores a lo largo de Chile, teniendo que romper la conocida brecha digital, y familiarizarse con estos nuevos dispositivos.

Es por ello que, la Pastoral del Adulto Mayor de la Vicaría de Pastoral Social, ha realizado una importante labor respecto al proceso de alfabetización digital de las personas mayores. Gladys Espinoza, quien encabeza el grupo de trabajo, comentó que durante el 2019 los y las integrantes de la pastoral pudieron participar de una capacitación en materia de computación.

El cursó abordó temas vinculados a la creación y uso del correo electrónico, la familiarización con teléfonos inteligentes y la posterior instalación de aplicaciones como Facebook y WhatsApp. De igual modo se les enseñó cómo concretar la conexión a Internet desde sus dispositivos móviles, así como también la descarga de aplicaciones de uso frecuente.

De dicha experiencia fue posible detectar que varios adultos mayores ya hacían uso de estas herramientas. Si bien su conocimiento era intuitivo, sí contaban con los lineamientos base. Por otro lado, quienes no estaban completamente familiarizados o les resultaba más complejo contaban con el apoyo de sus hijos o nietos.

Actualmente, y teniendo en consideración lo anterior, ha sido posible mantener los encuentros mensuales del equipo vía online. Esto, sin olvidar que el objetivo del trabajo pastoral tiene como foco el acompañamiento de los adultos mayores. Sobre esto, Gladys Espinoza, explicó que todo se ha logrado gracias al trabajo en equipo. “Ha sido un trabajo intuitivo y conjunto, pues a partir de la identificación de un problema, hemos desarrollado material que podría ayudarlos. La idea es conocer su realidad y poder acompañarlos en este proceso”.

Una nueva experiencia

Berta Saavedra es representante del Decanato Concepción y participa activamente en la Parroquia Natividad de María. Respecto a los cambios que ha debido sortear en esta pandemia señala que su método de contacto siempre ha sido el teléfono: “Como la mayoría de las personas tiene teléfono fijo o celular, ese ha sido el medio por el cual yo me he comunicado con mi familia, mis amigos y el grupo parroquial”.

Si bien comenta que algo sabía de computación, gracias a la ayuda de sus hijos, no se considera una experta: “Yo algo sabía, pero nunca había utilizado Zoom o Messenger. Casi siempre las llamadas eran por videoconferencia en WhatsApp, pero he tenido que modernizarme, porque es la nueva forma de comunicarse”.

Se considera una mujer valiente, pues no le avergüenza pedir ayuda. Lo anterior, lo atribuye a experiencias previas, tales como su paso por el Diplomado en Estudios Teológicos dictado por la UCSC: “Me cuesta y tengo que volver a preguntar cómo se hacía, se me olvidan los pasos a seguir, pero trato de ponerle empeño. No soy una experta, según mi necesidad voy a aprendiendo”.

Berta afirma que le gusta aprender, y dicha característica ha sido su motor en esta cuarentena. En cuanto al reencuentro con la arquidiócesis la representante del Decanato Concepción señaló: “Ha sido muy bueno, ya que uno se encuentra con personas que no veías hace meses y es muy bonito. Estuvimos cuatro meses sin vernos y cuando por fin nos reencontramos en pantalla, fue una inmensa alegría. La emoción es la misma, y uno quiere volver a encontrarse con ellos”.

Al hablar sobre su fe y cómo la ha vivido en tiempos de pandemia, comenta que tanto ella como su esposo, siempre han sentido la misa como parte de su vida: “Cuando ya no pudimos ir presencialmente, se podía participar de manera online. Yo preparo mi altar, y el día que de las mascotas me preparé. Para mí es el mismo ritual, con el mismo respeto”.

“Los medios están para continuar participando, y tenemos que aprovecharlos. Esto nos sirve para seguir conectados, continuar con nuestra rutina. Intento participar en todo lo que pueda, yo no me he dejado estar, la pandemia no es excusa para alejarnos”, añadió.

Fotografías de archivo: Actividad con adultos mayores en el laboratorio de computación de la Facultad de Comunicación, Historia y Ciencias Sociales de la UCSC.

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