Cerca de 200 voluntarios y voluntarias de la Pastoral de Salud se reunieron en Casa de Formación Betania, renovando su compromiso de servicio a los demás y propiciando el encuentro de los agentes pastorales de todos los decanatos, a excepción de Arauco donde se espera replicar esta instancia en un futuro próximo.
Al iniciar, el Obispo Auxiliar de Concepción Monseñor Oscar García reflexionó acerca de la bula sobre la Esperanza del Santo Padre Papa Francisco, motivando a “acercarnos a la misericordia del Señor, pero primero desde el convencimiento personal, para ser signos de vida. Mencioné las claves de este documento, donde una de ellas es cómo motivar en la esperanza a las personas que están delicadas de salud o enfermas, en sus casas y en los hospitales, y qué bien podemos hacer desde nuestra fe, como agentes de pastoral de salud. Yo admiro a las voluntarias y voluntarios, enamorados de su vocación de entrega y generosidad. Para mí resultó motivador su presencia, un signo potente de esperanza y así se los hice saber”.
También estuvo presente con una exposición la hermana Carina Fabro, de la Comunidad de las Hermanas Esclavas del Corazón de Jesús, quien detalló que “compartimos un momento de reflexión sobre las necesidades de un autocuidado que nos lleve a fortalecer y reparar el corazón, para amar y servir mejor. Miramos cómo Jesús se autocuidaba y el modo que tenía para relacionarse con los demás. Todo esto fue iluminado por la Carta Encíclica Dilexit nos, donde el Papa Francisco propone mirar cómo es el tema del amor desde el corazón de Jesucristo y desde ahí animarnos constantemente”.
Asimismo, según destacó el coordinador de la Vicaría de Pastoral Social, Bárbaro Zapata, el objetivo de esta jornada fue propiciar una instancia de encuentro entre los agentes pastorales previo al tradicional seminario realizado en el mes de octubre; estrechar el vínculo con el Vicario de Pastoral Social Monseñor Oscar García y ofrecer un espacio de autocuidado.
La Eucaristía fue presidida por Monseñor García y concelebrada por los sacerdotes Yuliano Viveros, OSA; Rafael Providell y Jorge Barrero. En ella, las y los voluntarios renovaron su compromiso como Agentes de Pastoral de Salud.