Aniversario VPSEN: dos años de trabajo, dedicación y compromiso

Más Iglesia Arquidiocesana

Publicado el: 9 diciembre, 2020

Este martes 8 de diciembre la Vicaría Pastoral para el Servicio de la Niñez (VPSEN) cumplió dos años de servicio. En ese contexto, Ximena Gutiérrez, Coordinadora Pastoral de la VPSEN, se refirió a la labor que han realizado durante este periodo, sus avances y proyecciones:

¿Cómo podrías evaluar la labor de la VPSEN en estos dos años de trabajo?

Estos dos años de trabajo han sido de permanente aprendizaje y desafíos, dado que antes de convertirnos en Vicaría ya teníamos un camino recorrido como “Pastoral con Niños”, en ese entonces estamento de la VPJ, en el cual nuestro trabajo estaba acotado al acompañamiento de las iniciativas para niños en parroquias. Ya como Vicaría para el Servicio de la Niñez se nos encomendó continuar el trabajo iniciado con las comunidades de base, y al mismo tiempo ampliar nuestro espectro, convocando a Acólitos, Movimientos, O.M.P. y Nuevas Realidad Eclesiales, particularmente JUPACH, Infancia Misionera y CEVAS. Esto ha significado un importante proceso de conocimiento, acompañamiento y búsqueda de las mejores estrategias para perfeccionar o crear espacios en que el cuidado y desarrollo integral de los niños y las niñas sea el primer objetivo.

¿Cuál es el mensaje que como VPSEN buscan transmitir a la comunidad?

Como VPSEN buscamos que la comunidad haga carne el noble deseo de dar el lugar protagónico que los niños y las niñas siempre deberían haber tenido en nuestra sociedad, y qué mejor que comenzar haciendo el cambio en nuestras comunidades. Ellos son el futuro y cuánto tiempo dediquemos a su desarrollo emocional y espiritual, influirá en los niños de hoy y marcará la historia de los adultos de mañana.

Al iniciar con este proyecto, ¿cuáles fueron sus lineamientos generales y pilares de trabajo?

El principal lineamiento entregado por Monseñor Chomalí fue profundizar en la evangelización de los niños, en un contexto social complejo y difícil, lo que la constituye una tarea prioritaria para la Iglesia. En este contexto, es quehacer de la VPSEN promover a nivel arquidiocesano las instancias de acompañamiento y evangelización a los niños y niñas, particularmente en aquellos rincones que no se cuentan con dichos espacios, acción que se ha de desarrollar de la mano de todas aquellas comunidades cuyo público objetivo es la infancia.

Considerando el contexto que actualmente se vive debido a la pandemia, ¿cómo fue adaptarse a la modalidad del teletrabajo?

Ha sido bastante complejo adaptarnos en este periodo de pandemia, ya que no estábamos preparados para ello. Las coordinaciones de los equipos que acompañamos se han organizado a través de las distintas plataformas digitales, misma vía a través de las que como VPSEN nos hemos mantenido en contacto con ellos y hemos podido impulsar algunas iniciativas como la celebración del Día del Acólito. Pero sin duda, nunca igualará la experiencia de reunirnos y vernos cara a cara.

En ese contexto, ¿cuáles son sus objetivos?

Actualmente nuestros objetivos son:

Mantener, pese a la imposibilidad de reunirnos, el contacto permanente con los coordinadores de los equipos que integran la VPSEN y trabajar en la materialización de las propuestas emergentes que pudieran desarrollarse vía telemática.

Impulsar campañas solidarias que permitan cubrir requerimientos de distinta índole que benefician a grupos de niños y niñas, identificados por nuestros equipos, en el contexto de las dificultades económicas de enfrentan muchas familias de nuestra Arquidiócesis.

Proporcionar recursos didácticos digitales e impresos que sirvan de apoyo a padres y agentes pastorales, que sigan apoyando el desarrollo emocional y espiritual de los niños y niñas.

¿Cuáles han sido los principales desafíos que han debido sortear?

Uno de los principales desafíos es el desgaste que significa para muchos de los agentes pastorales el ya haber volcado su vida al teletrabajo o telestudio  y adicionalmente sumar a esta modalidad su vida pastoral, y perder de peso la posibilidad de congregarse de manera real.

¿De qué manera proyectan el próximo año?

Al pensar en el próximo año, proyectamos un primer semestre en que casi con total seguridad nos mantendremos con reuniones y actividades vía telemática. Ya en el segundo semestre, con la esperanza que la crisis sanitaria esté algo más controlada, esperamos poder retomar actividades presenciales con los agentes pastoral e idealmente si las condiciones lo permiten, en el verano de 2022 retomar las actividades con los niños.

Fotografías de archivo, año 2019.

Más Iglesia Arquidiocesana