Equipos directivos y profesores de religión de distintos Colegios de Iglesia se encontraron en el Seminario “Educar con esperanza en la era digital: inteligencia artificial, buen trato y espiritualidad”, organizado por la Vicaría Episcopal para la Educación.
Este valioso espacio de reflexión tuvo como expositor a Óscar Pérez Sayago, secretario general de la Confederación Interamericana de Educación Católica y director de la Oficina Internacional de Educación Católica, y se realizó en el Centro de Extensión Castillo Zulaica, de la Red de Colegios del Arzobispado de Concepción.
El expositor destacó que “en medio de una sociedad digital tan acelerada que nos está llevando al aislamiento y a problemas de orden emocional, la escuela católica tiene la clave para formar y educar en humanidad. Necesitamos jóvenes y niños buenos, bondadosos, competentes en el cuidado, la gentileza y el sentido del humor”.
Entre las claves para educar con esperanza en la era digital, Pérez Sayago señaló que educar con esperanza es un acto profético, que debemos formar pensamiento crítico en entornos digitales, promover el buen trato como base de toda relación pedagógica, acompañar emocionalmente en la era de las pantallas, fortalecer el liderazgo educativo con visión y compasión, entre otros aspectos que fueron seguidos con mucha atención por los asistentes.
Hernán Heredia, profesor del Colegio Espíritu Santo de Talcahuano, afirmó “es bueno buscar algunos elementos que nos permitan realzar lo humano, porque al final eso es lo que permanece y le da sentido a la vida del joven y de cada uno. Valoro mucho los elementos que aquí se entregaron, porque resalta lo humano y las habilidades de las personas”.
Por su parte, la Delegada Episcopal para la Educación, Adriana Fernández, destacó “el encuentro en general estuvo enmarcado en el desafío de educar hoy, con todo lo que significa y nos desafía la inteligencia artificial en tema de relaciones y en el educar. Lo interesante de la propuesta hecha por Óscar Pérez fue que, aunque la tecnología avance a gran velocidad, lo más importante en la escuela católica es la humanidad que podamos tener, el desarrollo del vínculo, del encuentro con los estudiantes, no quedarnos en la norma, sino ir hacia lo más profundo, encontrándonos de verdad. Ese es un tremendo desafío para hoy, cuando vemos que con la inteligencia artificial es posible hacer de todo. No debemos perdernos, sino tener la claridad de que es una herramienta que puede facilitar el trabajo, pero que el docente siempre será imprescindible para el aprendizaje de los estudiantes”.
El seminario contó con el apoyo de la Conferencia Episcopal de Chile y editorial Santillana, que hicieron posible la presencia del expositor en la Arquidiócesis de la Santísima Concepción.