El pasado domingo 16 de agosto se destacó el Día del Minero en la Parroquia Jesús Obrero de Schwager, con la celebración de una Eucaristía presidida por el Obispo Auxiliar de Concepción y Vicario de Pastoral Social, Monseñor Oscar García.
En este sector, la festividad es una tradición arraigada desde hace poco más de 20 años, y se organiza en conjunto con la Ilustre Municipalidad de Coronel. En esta ocasión, se definió un recorrido con la imagen de San Lorenzo, patrono de los mineros, por diferentes colegios de la zona para llegar a las 12:00 horas al templo parroquial.
Monseñor García oró en la Santa Misa por los mineros y sus familias, por las generaciones que hicieron de esta tierra su hogar y por todos los que murieron trabajando o sufrieron accidentes. En relación al Evangelio del día, en el cual una mujer se acerca a Jesús con una necesidad profunda y le dice: “Señor, socórreme”, el obispo auxiliar señaló “la vida de la mina enseñó algo que el Evangelio también nos enseña: nadie sale adelante solo. El trabajo minero tuvo momentos de enorme dureza, peligros, accidentes, enfermedades, incertidumbres y sacrificios. Muchas familias conocieron el miedo de esperar a un padre, a un esposo, a un hijo o a un hermano que estaba bajo tierra”.
El Evangelio, prosiguió el celebrante “nos muestra que Jesús no permanece indiferente ante el dolor humano. La fe cristiana no consiste en cerrar los ojos frente a las dificultades. Al contrario: creer en Jesús significa aprender a mirar la realidad con sus ojos y a comprometernos con la vida de las personas. Por eso, celebrar hoy a los mineros no significa solamente recordar una época de la historia de Coronel, significa reconocer la dignidad de quienes trabajaron y trabajan con sus manos; reconocer el valor de sus familias, agradecer a quienes dieron parte de su vida en condiciones muchas veces difíciles”.
Finalmente, el Pastor dijo “la mina nos recuerda que para encontrar algo valioso, muchas veces hay que entrar en profundidad. También la vida es así. No nos quedemos en la superficie, miremos profundamente nuestra historia, nuestras heridas, nuestras esperanzas y allí en lo profundo, descubramos que Cristo sigue caminando con su pueblo”.
En la Eucaristía hubo cantos y música alusiva. Contó con la presencia de auténticos mineros del carbón, autoridades comunales y diferentes expresiones sociales de Puchoco Schwager.