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Espacio Misericordia cerró su servicio 2026 tras más de cuatro meses de encuentro y solidaridad

Publicado el: 11 Septiembre, 2026

Desde el 4 de mayo y hasta el 10 de septiembre se mantuvo al servicio de la comunidad de Concepción el Espacio Misericordia, iniciativa que durante más de cuatro meses sostuvo un comedor solidario gracias al compromiso de voluntarios de distintas instituciones y comunidades.

Este año, la iniciativa comenzó su funcionamiento atendiendo a 46 personas durante su primera jornada, cifra que aumentó a 80 en el segundo día y que, al finalizar este periodo, alcanzó la entrega de cerca de 150 almuerzos a hermanos y hermanas que llegaron hasta el lugar.

Mons. Oscar García, Obispo Auxiliar de Concepción y Vicario de Pastoral Social, quien acompañó gran parte de las jornadas, realizó un positivo balance de la experiencia y planteó los desafíos que quedan para dar continuidad a esta iniciativa.

“El balance ha sido muy positivo, más allá de las vicisitudes que experimentamos en alguna jornada. Uno de los desafíos que tenemos ahora es profesionalizar este espacio, ya que si bien contamos con voluntarios necesitamos de un referente que entregue continuidad, alguien que conozca a quienes se acercan cada día y pueda integrar a los nuevos rostros que llegan. Todas las jornadas hay personas que se enteran y van por primera vez al Espacio Misericordia”.

El trabajo contó con un equipo base integrado por las Vicarías Pastorales de Educación, Social y Juventud de la Arquidiócesis; la Universidad Católica de la Santísima Concepción, a través de su Dirección de Pastoral; y la Comunidad Agustina.

Desde este equipo se coordinó la participación de comunidades educativas de colegios católicos y no confesionales, parroquias, movimientos apostólicos, instituciones de educación superior, pastorales y otros grupos que se sumaron a esta acción de servicio.

Para Mons. Oscar, uno de los principales frutos de Espacio Misericordia fue precisamente su doble dimensión: ser un lugar que acoge a quienes necesitan ayuda y, al mismo tiempo, ofrecer a otros una oportunidad concreta para servir.

“Los voluntarios que han venido se han dado cuenta de que es muy grato servir aquí, dar lo mejor de sí, y siempre manifiestan su deseo de seguir colaborando. Algunos viven por primera vez esta experiencia de tender la mano al que lo necesita, algo que marca profundamente, sobre todo, a los adolescentes y jóvenes. Por otro lado, quienes asisten se han sentido acogidos, manifiestan su agradecimiento por todo lo que reciben y especialmente por no ser mirados en menos, sino todo lo contrario: que se respete su dignidad de personas”.

Una última jornada de encuentro y servicio

La última jornada de Espacio Misericordia estuvo a cargo del equipo que coordinó el trabajo durante estos meses junto a voluntarios del Instituto de Humanidades de Lota. Debido a la cantidad de personas que llegaron al lugar, la entrega de almuerzos mantuvo la modalidad habitual: las personas mayores fueron recibidas en el comedor, mientras que a las más jóvenes se les entregaron almuerzos para llevar.

En vísperas de las celebraciones de Fiestas Patrias, la jornada tuvo además un ambiente especial, con dulces chilenos, choripanes, mote con huesillo y terremotos sin alcohol, que acompañaron este último encuentro.

Al finalizar, el Obispo Auxiliar agradeció a todas las personas, comunidades e instituciones que hicieron posible el funcionamiento de Espacio Misericordia durante 2026, destacando especialmente su generosidad, voluntad, entrega y disponibilidad para ponerse al servicio de quienes más lo necesitan.

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