Gladys Gajardo: Es hermoso saber que nuestro esfuerzo sirve para que otra persona se encuentre con Dios

Más Iglesia Arquidiocesana

Publicado el: 16 mayo, 2022

Gladys Gajardo creció en una familia profundamente católica, donde ir a misa y rezar el Rosario todos juntos era algo habitual. Tan habitual, que aunque fuese de vacaciones donde sus abuelos o tíos, se vivía de la misma forma, por lo que ella cuenta entre risas que “no había otra opción, yo no sabía que alguien no fuera a misa, me parecía tan normal ir”.

Cuando llegó el Padre Ramón Ricciardi a Tomé, su hermano mayor forjó una amistad con él y ella comenzó a participar de forma activa en la parroquia. Primero en los grupos juveniles, luego también en los comedores y después haciendo catequesis de Confirmación, algo “que me gustó mucho”. 

Pasó el tiempo y comenzó a trabajar, pero siempre en sus vacaciones dejaba un tiempo para hacer un retiro. Luego del primer retiro en el Foyer de Charité pensó que quizás el Señor la estaba llamando, pero luego se dijo que no era así. 

Continuó con su participación activa en la parroquia, con su trabajo y a las siguientes vacaciones nuevamente fue al retiro. En esta ocasión le quedó claro que “tenía que formar una familia”. Así que continuó con su vida habitual, pero fue en un retiro de Semana Santa donde el Señor “me tocó el corazón más fuerte y me hizo entender que tenía que quedarme acá, que iba a poder servir mejor y que iba a poder ofrecerle el no tener una familia”.

Continúa leyendo esta nota en la página 65 de Revista Nuestra Iglesia. Puedes ingresar en este enlace

Más Iglesia Arquidiocesana