prevencion
donar

Hermana Cecilia Marichal culmina su servicio en la Arquidiócesis: “Me voy con el corazón lleno de gratitud”

Publicado el: 28 Julio, 2025

Luego de tres años de servicio en la Arquidiócesis de Concepción, la hermana Cecilia Marichal, Religiosa de María Inmaculada, emprende un nuevo destino misionero en la provincia del Chaco, Argentina. Durante este tiempo se desempeñó como superiora de la comunidad religiosa en Concepción y directora de la residencia que acoge a jóvenes universitarias y trabajadoras.

“Se me ha hecho muy corto el tiempo: he tenido mucho que conocer y aprender. He encontrado una ciudad y una Iglesia de Concepción que me han recibido con apertura, cariño y respeto”, expresa la hermana Cecilia respecto a lo que fue su primera experiencia como superiora.

Su paso por la ciudad, sin embargo, no estuvo exento de desafíos. En especial, por el contexto social y eclesial que ha marcado a las nuevas generaciones: “Ha sido un desafío ubicarme como vida religiosa en la sociedad y en la pastoral con las jóvenes en nuestra residencia, conociendo la realidad de una Iglesia chilena —especialmente los jóvenes— que vienen de vivir la pandemia, los escándalos por abusos, el estallido social y otras dificultades que hacen plantearse: ¿qué validez tiene el catolicismo y la Iglesia hoy?”, reflexiona.

Un corazón agradecido

En su despedida, la hermana Cecilia subraya lo mucho que se lleva de este tiempo en la arquidiócesis: “Mucho cariño, la fraternidad, el apoyo, la confianza que me han brindado. El testimonio de tantos que siguen caminando en la fe, la solidaridad siempre presente, y el trabajo generoso de obispos, sacerdotes, diáconos y comunidades religiosas que se entregan con esmero”.

Con especial énfasis menciona la inquietud por los jóvenes: “¿Qué futuro para ellos? ¿Qué fortalecemos en ellos? ¿La fe, el amor, el sentido para vivir? Me llevo esas preguntas en el corazón y también las dejo como interpelación”.

Valoró también la presencia de la vida consagrada en la arquidiócesis, especialmente de las religiosas, cuya labor —aunque muchas veces silenciosa y poco visible— sigue sosteniendo diversas pastorales con fidelidad y entrega.

Enviada a una nueva misión

La hermana Cecilia ha sido destinada a la ciudad de Resistencia, en la provincia de Chaco, Argentina. Allí asumirá nuevamente como superiora y referente en un convenio con el Ministerio de Desarrollo Humano, que permite a la congregación acoger a 90 adolescentes de zonas rurales en su casa cada año. “Allí realizamos nuestra misión de acoger, prevenir, promocionar y acompañar”, señala.

Al despedirse, dejó un mensaje a quienes comparten la vida consagrada: “Que nos anclemos siempre en Cristo. Hemos entregado nuestra vida a Él, y de Él hemos tenido certeza de su amor, su salvación y su llamada. Tan simple y tan radical para los consagrados: entregar la vida, darse, servir”.

© Arzobispado de Concepción