Entre el viernes 19 y el sábado 20 de agosto se desarrolló la IX Jornada Nacional de Prevención de Abusos: “Cuidado y Esperanza”, en el encuentro participaron 85 representantes de los equipos de prevención de diócesis y congregaciones del país.
Gran parte del programa de la actividad que se realizó en la ciudad de Santiago estuvo dedicado a la presentación del Estudio: “Dinámicas relacionales de abuso sexual en contexto eclesial en Chile: conocer para prevenir”. Esta investigación fue encargada por el Consejo Nacional de Prevención de Abusos y Acompañamiento a Víctimas de la Conferencia Episcopal de Chile al Centro UC Derecho y Religión. Colaboraron con su información para el estudio 21 de las 27 diócesis existentes en el país y 14 comunidades religiosas. La muestra analizada consiste en la información jurídica de 461 víctimas/sobrevivientes y 168 agresores en total. Dentro de los resultados cuantitativos es relevante mencionar que todos los agresores tienen, al menos, una víctima menor de edad. En la fase cualitativa, en tanto, destaca la identificación de la presencia del “abuso espiritual” en la dinámica relacional, dado que es un elemento que no está presente en otros contextos.
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Sobre el estudio, la presidenta del Consejo Nacional de Prevención de Abusos y Acompañamiento a Víctimas de la CECh y directora del Centro UC Derecho y Religión, Ana María Celis, valoró la importancia de contar con los antecedentes que entrega la investigación a fin de prevenir, destacando sobre todo el rol de los terceros: “Intentamos descifrar cómo se producen los abusos para poder prevenir” (…) Lo anterior es relevante pensando, sobre todo, en la “intervención de personas que, con su capacidad crítica, distingan ciertos aspectos importantes(…). Con una reacción de los terceros mucho más alerta, y no por mirar lo malo del otro, sino que, fundamentalmente, porque nos tratamos bien, entonces sabemos distinguir cuando ese “tratarse bien” se distorsiona”.
El secretario general de la Conferencia Episcopal de Chile, el obispo Sergio Pérez de Arce, quien participó de la presentación de este estudio, se refirió a la información que entrega la investigación: “es un conocimiento para prevenir, es decir para seguir avanzando en este desafío que nos hemos planteado como Iglesia de conocer el fenómeno del abuso y hacer una tarea de prevención para establecer una cultura del cuidado y de la prevención, para que nunca más sucedan los abusos en el contexto eclesial” señaló, resaltando que también el estudio “nos dan una buena información cuantitativa de los casos que en la Iglesia chilena han sido abordados de un punto vista canónico y también con una buena información de lo que ha pasado en el ámbito civil. Entonces nos acerca con cifras más reales a la verdad del fenómeno de los abusos en la Iglesia chilena”.
En la Jornada, los equipos diocesanos también pudieron conocer a los coordinadores de las mesas de reparación que se han implementado a partir del documento “Hacia caminos de reparación: orientaciones para autoridades eclesiásticas”. Junto con lo anterior, pudieron informarse sobre la actualización del documento “Buenas Prácticas”, entre otras actividades que buscan avanzar materia de prevención.
Doris Pons, integrante del Consejo de la Diócesis de Copiapó, destacó la importancia de reunirse en torno a la temática de la prevención, señalando que el encontrarse para profundizar sobre estas temáticas “siempre reaviva el compromiso que tenemos todos los agentes pastorales por la creación de ambientes sanos y seguros, que va más allá de la prevención del abuso sexual”.
Sobre la presentación del estudio, indicó que, “es tremendamente doloroso, independiente de la cifra, conocer, saber cuántas víctimas tenemos en nuestro país (…), hace falta renovar la esperanza en que el Señor no nos deja solos, en este tiempo de tanto dolor, de tanta incertidumbre” Valoró además los proceso que ha llevado adelante la Iglesia en Chile, incluyendo el proceso de discernimiento, afirmando que, “estas son instancias que la Iglesia se las tiene que dar, para que podamos sanar estas heridas, y de aquí en adelante crear ambientes fraternos, dónde no hay espacio para el abuso. Y cuando esto ocurra, tengamos la respuesta adecuada, la repuesta emana del Evangelio. Ese es un desafío pendiente, permanente. En nuestra diócesis de Copiapó hemos reafirmado este compromiso, gracias a nuestro obispo que es parte del Consejo Nacional”.
El Padre Luis Flores, integrante del Consejo de la Diócesis de Chillán, se refirió a lo presentado en el estudio, al respecto dijo que “es doloroso, pero al mismo tiempo, la verdad sana, la verdad, como dice Jesús, como dice la Palabra de Dios, la verdad nos hará libres. Este estudio tiene que ayudar a que esto no vuelva a suceder, tiene que ayudarnos a trabajar de otra manera, tiene que ayudarnos a entender que, el cómo nos relacionamos es algo que va configurando la Iglesia. No podemos ser una Iglesia abusiva, en ningún aspecto. No podemos ser una Iglesia que se esconda, ni esconda nada. Tenemos que ser una Iglesia profética, esperanzadora: Una Iglesia de todos”.
Fuente: Comunicaciones CECh