A pesar de la intensa lluvia de la tarde del jueves 24 de abril, numerosos jóvenes se congregaron en la Catedral de la Santísima Concepción para participar de una Misa juvenil en acción de gracias por el Papa Francisco.
La celebración fue presidida por Mons. Bernardo Álvarez, Obispo Auxiliar de Concepción, y convocó a jóvenes que han estado vinculados a la vida de la Iglesia de diversas formas: ex voluntarios de la visita del Papa a Chile en 2018, miembros de movimientos juveniles, estudiantes de educación superior y colegios, y representantes de distintas parroquias.
La delegada Episcopal para la Vicaría Pastoral de la Juventud, Fanny Salazar, destacó que “pudimos acompañar con alegría y esperanza, en este tiempo de Pascua, a tantos jóvenes que, a pesar de la lluvia, dieron testimonio de su fe y gratitud por la vida del Papa Francisco”.
“También vimos que participaron personas que asistieron a las últimas tres Jornadas Mundiales de la Juventud, Río de Janeiro, Cracovia y Lisboa, encuentros que marcaron profundamente su caminar de fe”, agregó.
Mons. Álvarez subrayó en su homilía el legado del Papa Francisco para la Iglesia, especialmente en su cercanía y compromiso con las nuevas generaciones, alentándolos a ser protagonistas en sus comunidades y en el mundo.