Este fin de semana, 26 jóvenes pertenecientes a Trabajo País llegaron nuevamente al sector San Jorge, para finalizar la construcción de la capilla de la Comunidad Nuestra Señora de Guadalupe, perteneciente a la Parroquia Natividad de María, arrasada por los incendios del pasado verano.
La acción se inició en julio de este año. Sin embargo, debido a los temporales de invierno, el grupo debió regresar a Santiago. En esta ocasión, llegaron al sector San Jorge 26 de los 32 voluntarios de la delegación inicial. Según expresó Guadalupe Fresno, jefa de zona, “Trabajo País es un proyecto de la Pastoral de la Universidad Católica de Chile, cuyo objetivo es generar lugares de encuentro. En el fondo, en un Chile cada vez más solo, buscamos construir salones parroquiales o capillas que sirvan de espacio para que se reúna la comunidad. Entonces, por un lado, nuestra misión es construir lo físico, lo que se ve, pero lo que más nos interesa es devolver una gotita de esperanza y ser parte de las comunidades que se encuentran y comparten en esas construcciones que nosotros dejamos”.
Tal como en el mes de julio, la comunidad de Nuestra Señora de Guadalupe del sector San Jorge acogió a los jóvenes con los brazos abiertos, les invitó a sus casas, presentaron a sus familias y les compartieron sus vidas. Para don Guido Montecinos, animador de la comunidad, han sido casi 8 meses donde se ha transitado desde la pena, tristeza, ilusión, esperanza, hasta ver el sueño hecho realidad. “Ha sido una alegría recibirlos y estar con ellos. El domingo celebramos la primera misa en la capilla, aún en construcción, junto al párroco padre Boris Santana y a su Vicario el padre Gordon. Estuvimos con tristeza unos meses, porque hubo mal tiempo y los jóvenes no habían podido venir para avanzar en la capilla, así es que ahora estamos contentos con su visita y sabemos que Dios no nos defrauda. Creo que nosotros recibimos más de lo que esperábamos, y saber que no toda la juventud está en otra, que también se preocupa por aquellos que sufren, es algo admirable”.
El padre Boris Santana fue quien presidió la primera misa, el domingo 13 de septiembre, agradeciendo a Dios los regalos del encuentro con los jóvenes y la capilla. “Estas semanas han permitido creer que el Evangelio de este domingo, perdonar por ser hijos de un Padre que perdona, con el Señor es posible. Dios es el único que saca frutos de las cenizas, y entre estos frutos está la disposición de los jóvenes y de tantas personas a apoyar en momentos de dificultad. El impulso que el Señor nos regala al generar vínculos con los jóvenes, que han salido al encuentro de tantos hermanos, en distintos lugares, pero particularmente en la comunidad Nuestra Señora de Guadalupe de San Jorge, no solo movió a toda la comunidad sino a todo el sector. Por eso, la invitación es a compartir lo que tenemos, disponiendo nuestra vida a los demás”.
Finalmente, Guadalupe Fresno agradeció ser parte de este proceso de reconstrucción. “Para mí y para todos ha sido muy emocionante haber venido. Fue una zona improvisada, zona 26 cuando siempre Trabajo País hace 25, y lo que más me gustó fue ser herramienta de esperanza en zonas de contingencia. Creo que es muy bueno ser jóvenes que podemos responder ante las necesidades. Acá hubo un problema que fue el incendio y tener la capacidad de ser parte de una respuesta, fue algo muy bonito”.
Los jóvenes voluntarios agradecen la acogida de toda la comunidad. Retornan la mañana del martes 15 de septiembre a Santiago, aunque esperan regresar para la inauguración oficial de la capilla.