Lavandería Industrial 21 destaca por su modelo inclusivo único y gran labor social

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Publicado el: 17 agosto, 2021

La situación actual plantea importantes desafíos en el campo del empleo, en las relaciones laborales y en las nuevas formas de trabajo. Lo anterior se traduce en un escenario idóneo para que empresas y conglomerados busquen conjuntamente nuevas formas de contribuir al rediseño del mercado laboral.

Lavandería Industrial 21 es una fundación sin fines de lucro y surge como una iniciativa del Arzobispado de Concepción, con el apoyo de la Universidad Católica de la Santísima Concepción, el Instituto Profesional Duoc UC y la Universidad San Sebastián. Sus puertas abrieron en agosto de 2014, para luego inaugurarse oficialmente el 6 de septiembre del mismo año.

El proyecto tiene como propósito generar espacios de conversación, para así fomentar una inclusión real y efectiva. Asimismo, Lavandería Industrial 21 se posiciona como un emprendimiento único en América Latina, que además marca la diferencia por su exitoso modelo inclusivo al brindar trabajo a jóvenes con Síndrome de Down, fomentando su autonomía.

En el marco de la crisis sanitaria actual, la fundación optó por el resguardo de los 17 jóvenes que actualmente mantienen un vínculo contractual con la iniciativa, implementando diversas capacitaciones y cursos, bajo la modalidad del trabajo a distancia.

Bajo esa perspectiva, Maite Otondo, miembro del directorio del proyecto inclusivo, explicó que la decisión de continuar con su labor más allá de la presencialidad se vincula con el hecho de evitar la inactividad de los jóvenes. “A ellos les afecta el no estar activos o que su rutina habitual se vea interrumpida. Por lo mismo, decidimos desarrollar la modalidad de teletrabajo con diversas variables y dimensiones”.

En esa línea, una de las dimensiones abordadas en dichas capacitaciones se vincula con la noción del autocuidado. “La idea era destacar todas las medidas que ellos deben mantener de acuerdo con las orientaciones sanitarias para transitar o para estar con otras personas. Ahí ellos desarrollaron videos educativos donde precisamente relataban cómo se cuidaban a diario”.

Tras lo anterior, añadió: “Luego, se dio inicio a toda una dinámica de trabajo en habilidades sociales, laborales, simulación de puestos de trabajo y lectoformación, que en el fondo se realizó a través de cápsulas donde se abordan diversas temáticas, tales como el trabajo en equipo. Bueno, y así hemos ido avanzado de manera sostenida porque nunca hemos dejado de trabajar con ellos, pues hemos dado prioridad a los procesos de formación y preparación ante un eventual retorno”.

Maite puntualizó en que como fundación propician la inclusión laboral en empresas abiertas, y en ese sentido, la decisión de resguardar a los jóvenes se tomó de manera conjunta, “así como también la idea de incluirlos bajo esta modalidad de teletrabajo, donde son guiados por las preparadoras laborales que tenemos, quienes poseen una presencia sostenida en cada una de las sesiones”.

Asimismo, explicó que existen proyectos vinculados con la preparación laboral junto al Servicio Nacional de la Discapacidad (Senadis), Servicio de Cooperación Técnica (Sercotec), y el Ministerio de Desarrollo Social y Familia. “Ahora, también estamos trabajando en un proyecto junto con la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC) el que posee un carácter más recreativo y que se efectúa por las tardes, pues ellos también tienen actividades de índole cultural y artísticas, tales como danza, fotografía, reciclaje y teatro». 

“Lo primero es que ellos se mantienen activos y dignos, porque sienten que están aportando social y laboralmente. Ellos, lo único que quieren es volver a trabajar y estamos diseñando un buen plan para ello. También, tiene que ver con la activación cognitiva de los jóvenes, para que así, posteriormente, se puedan integrar a empresas abiertas, por lo que hemos implementando simulacros de entrevistas laborales, entre otros”, cerró.

 

 

 

 

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