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Misa diocesana por el Día Nacional del Migrante y Refugiado se celebró en Parroquia Sagrada Familia

Publicado el: 8 Septiembre, 2025

Con fe y alegría, este 7 de septiembre, se celebró la Misa del Día Nacional del Migrante y Refugiado en la Parroquia Sagrada Familia de Concepción. La Eucaristía fue presidida por Mons. Bernardo Álvarez, Obispo Auxiliar de Concepción, quien invitó a cultivar una acogida fraterna hacia quienes llegan a nuestra tierra en busca de nuevas oportunidades y refugio.

En su homilía, Mons. Álvarez destacó que la Palabra de Dios ilumina la experiencia de la migración con un llamado profundo a la sabiduría y al discernimiento. “El libro de la Sabiduría nos recuerda que somos discípulos humildes de los designios de Dios. También hoy, frente a realidades tan complejas como la migración o la guerra, estamos llamados a invocar la sabiduría de lo alto, que ilumine nuestro corazón y nos ayude a acoger a nuestros hermanos y hermanas migrantes”, señaló.

Refiriéndose al Evangelio, el obispo auxiliar subrayó que el seguimiento de Jesucristo es exigente, pero al mismo tiempo fuente de sentido para la vida cristiana: “El Señor nos invita a poner en orden nuestros amores, reconociendo que es su amor el que da fundamento a todos los demás. Seguirlo implica cargar la cruz, asumir con radicalidad el camino de la fe, y abrirnos a un amor que no conoce fronteras ni nacionalidades”.

Finalmente, Mons. Álvarez recordó que la acogida de los migrantes y refugiados es expresión concreta del Evangelio en nuestra sociedad: “La dignidad de cada persona es un don que debemos cuidar desde el inicio hasta el final de la vida. Hoy, al celebrar este día, damos gracias por la riqueza que aportan los migrantes a nuestra Iglesia y a nuestra sociedad, y pedimos al Señor que nos conceda corazones capaces de integrar, proteger, promover y acoger”.

La celebración concluyó con una bendición especial a los niños de las familias presentes, signo de esperanza y futuro para la comunidad, y expresión de la certeza de que la fe se transmite y fortalece en las nuevas generaciones.

El sentido de familia y acogida que transmitió la liturgia se reflejó también en el testimonio de Edison Barrueta, venezolano que desde 2018 participa en la comunidad de la Sagrada Familia: “El recibimiento siempre fue excelente, aquí encontramos una familia. La familia que dejamos en otras tierras la encontramos acá, y ha sido una maravilla pertenecer a esta parroquia”.

La misa congregó a comunidades migrantes y fieles de distintos sectores de Concepción, quienes participaron con cantos y oraciones en un encuentro que reflejó la diversidad y la unidad de la Iglesia.

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© Arzobispado de Concepción