Con alegría y gratitud, la comunidad de la Parroquia Natividad de María celebró los 25 años de la dedicación de su templo parroquial, en una Eucaristía presidida por Mons. Felipe Bacarreza, Obispo Emérito de Los Ángeles.
La celebración permitió a la comunidad dar gracias a Dios por este significativo aniversario y recordar a las distintas generaciones de sacerdotes, diáconos, agentes pastorales, familias y fieles que han formado parte de la historia y misión de la parroquia.
Durante estos 25 años, el templo ha sido lugar de oración, celebración de los sacramentos y encuentro comunitario, acompañando distintos momentos de la vida de quienes han encontrado allí un espacio para vivir y compartir la fe.
La historia de la comunidad se remonta a 1964, cuando comenzó como capilla El Carmen. Posteriormente, el 8 de septiembre de 1966, pasó a constituirse como parroquia bajo el nombre de Natividad de María. Por ello, este 2026 la Parroquia Natividad de María cumple además 60 años desde su creación, sumando este importante aniversario a los 25 años de la dedicación de su actual templo.
Con el paso de los años y ante el crecimiento de la comunidad, surgió la necesidad de contar con un nuevo templo. El proyecto pudo concretarse después de años de trabajo y con el aporte de la comunidad parroquial y distintas instituciones.
Finalmente, el 22 de agosto de 2001 se realizó la solemne dedicación del nuevo templo, celebración que fue presidida por el cardenal Jorge Medina Estévez, entonces Prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos.
En aquella histórica jornada concelebraron Mons. Antonio Moreno, entonces Arzobispo de Concepción; Mons. Felipe Bacarreza; Mons. Tomislav Koljatic; el párroco de la época, Pbro. Germán Hermosilla, y numerosos sacerdotes, especialmente del Decanato Norte.
Durante la dedicación, el cardenal Medina recordó a los fieles que el templo es un lugar destinado especialmente al culto de Dios y destacó la importancia de cuidarlo y mantenerlo como un espacio digno para la oración y la celebración de la fe.
Veinticinco años después, la presencia de Mons. Felipe Bacarreza en la celebración de aniversario permitió también unir el presente de la comunidad con aquella jornada de 2001, de la cual él mismo fue parte.
Al conmemorar este aniversario, la comunidad parroquial renovó su compromiso de continuar construyendo una Iglesia viva, fraterna y misionera, poniendo a Cristo en el centro de su caminar y confiando su misión a la protección de la Virgen María.