Con gran alegría y fe, representantes y coordinadores de los diferentes Movimientos Apostólicos de la Arquidiócesis de Concepción participaron en la Eucaristía que dio inicio al trabajo pastoral de este 2024 de las distintas comunidades, el sábado 16 de marzo en la Catedral de Concepción.
La Misa, organizada por la Pastoral de Movimientos y Nuevas Comunidades, fue presidida por el Administrador Diocesano de Concepción, Monseñor Bernardo Álvarez, quien en su homilía agradeció poder acompañar y celebrar junto a los asistentes el inicio de este nuevo año pastoral.
En ese contexto, señaló que “lo propio de los movimientos de vida apostólica, de los movimientos apostólicos, de los carismas y de las corrientes de vida, es ese impulso creativo del Espíritu Santo. Ustedes deberían sentirse tremendamente ligados, muy pero muy amigos y amigas del Espíritu Santo. De algún modo pensar, en esta misma Eucaristía, que si estamos aquí es porque especialmente el Espíritu Santo ha entrado en nuestro corazón”.
El Espíritu Santo, en la dinámica de “impulso creador, impulso vital, como el corazón que bombea sangre a cada una de las partes del cuerpo” quiere, a través de los movimientos, “ampliar los límites, eso es propio de la acción del Espíritu Santo, ampliar, abrir puertas o por lo menos abrir ventanas (…). Ampliar esos límites, que en ocasiones nosotros mismos -incluso como Iglesia- vamos construyendo y el Espíritu Santo dice “no” a esos límites”.
Finalmente, los invitó a “acoger en el corazón esta reflexión y dejarse impulsar por la acción del Espíritu Santo, porque Jesús, de algún modo, es impulsado por esta novedad. Jesús viene a inaugurar lo nuevo, la Nueva Alianza, la nueva Iglesia, la nueva misión, en definitiva la salvación. Pero, ¿cuál es la propuesta del Señor Jesús?, que el Espíritu Santo nos quiere regalar ser granos de trigo, el Señor dice: Les aseguro que si el grano de trigo que cae en la tierra no muere, queda solo. Pero si muere, da mucho fruto”.
Al término de la celebración, los Coordinadores de la Pastoral de Movimientos y Nuevas Comunidades, Marcela Fuentealba y Eugenio Hernández, agradecieron la participación e invitaron a los asistentes a continuar con el trabajo pastoral.
Eugenio Hernández dijo estar muy contento por el recibimiento de la gente e incluso mencionó que “el año pasado cerramos el año muy contentos, porque aparecieron varias realidades que no estaban contempladas, pero que, sin embargo, son una muestra clara de que Dios se está moviendo”.
Por su parte, Marcela Fuentealba también expresó su alegría “porque vemos cómo el Señor se hace presente en medio de nuestras comunidades, movimientos y como mueve el corazón de las personas”.
Este año, el eje central de la Pastoral será la oración, porque el Papa Francisco declaró el 2024 como el Año de la Oración: “Será un año bien bonito, venimos con muchas esperanzas porque el año pasado como Pastoral de Movimientos tuvimos una jornada de escucha porque pasamos por momentos en donde la cosa no funciona y eso también, para uno, es la voz de Dios”.