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17 personas recibieron la Confirmación en fiesta patronal de Parroquia Inmaculado Corazón de María

Publicado el: 11 Junio, 2024

Los fieles de la Parroquia Inmaculado Corazón de María de Coelemu celebraron su fiesta patronal la mañana del sábado 8 de junio con una Eucaristía, que fue presidida por el Administrador Diocesano de Concepción, Monseñor Bernardo Álvarez, junto al Párroco de la comunidad, Padre Héctor Rivera

Además, en la celebración eucarística, 17 personas recibieron el sacramento de la Confirmación de manos del Obispo. 

En su homilía, Monseñor Bernardo Álvarez invitó a contemplar el Corazón Inmaculado de la Virgen María, “un corazón verdaderamente disponible a la acción de Dios, a su proyecto (…), un corazón que acoge la Palabra de Dios y por la gracia del Espíritu Santo la engendra no sólo en el corazón, sino que también en su seno santísimo y gracias a su sí viene la salvación de Dios”. 

Además, explicó que en el contexto de las Sagradas Escrituras el corazón es la sede del conocimiento, de la sabiduría, la sede en la que podemos descubrir a Dios. En ese sentido, afirmó que “celebrar el Corazón Inmaculado de la Virgen María nos invita a poder pensar nosotros, como comunidad parroquial, en cómo está nuestro conocimiento de Dios, cómo está el deseo de la sabiduría de Dios, es decir saber vivir según la luz de la Palabra de Dios y, de igual modo, mirando nuestro corazón, pensar en cómo está esa acogida del proyecto que Dios tiene para toda la comunidad parroquial y sus capillas o comunidades, pero también dentro de ella el proyecto de Dios, el sueño de Dios que tiene para cada uno de nosotros”. 

Monseñor Álvarez dijo que “estamos muy contentos por poder presentar a Dios, como comunidad parroquial, a estos 17 hermanos y hermanas, jóvenes y adultos, que reciben el sacramento de la Confirmación. Porque estoy cierto de que, además de haber recibido un proceso de preparación conveniente en la catequesis, justamente el Señor les ha hablado a ustedes a su corazón (…) y los ha llamado y por eso ustedes han respondido”. 

En ese contexto, señaló que “la vida de la fe y la vida también de la fe en comunión con la vida de los sacramentos es una iniciativa de Dios, es decir Él ha salido al encuentro de ustedes. Y, junto con ello, una respuesta personal y comunitaria de cada uno de ustedes. Ese es el modo, por medio del cual el Señor entra en relación con nosotros. Y eso tiene mucho que ver con la intimidad, con la interioridad, con la conciencia, con el corazón”.

“¿Cómo podemos responder a la iniciativa de Dios? No sólo como un acto humano, consciente y libre, sino que justamente incluso en ese movimiento ya, de algún modo, Dios nos acompaña y nos ayuda con la acción del Espíritu Santo. Es decir, si ustedes pueden responder al proyecto de Dios, como respondió en su momento la Santísima Virgen María nuestra Patrona, es justamente porque Dios también nos da la capacidad por la acción del Espíritu Santo”, destacó. 

El Obispo Auxiliar de Concepción añadió que “el Espíritu Santo está llamado a habitar en nuestro corazón. Y ahí hay una dimensión tan importante, que a veces ni siquiera la percibimos (…) Tan importante es un sí como un no. Pensemos nuevamente en el corazón de la Virgen María, ¿qué hubiera pasado si ella hubiera dicho no? No sólo no se cumple el plan de Dios, el sueño de Dios para ella, sino que si hubiera dicho que no, no viene la salvación a nuestro mundo, la redención por el Hijo de Dios (…) El sí de María tiene un valor infinito. Y eso también es importante pensarlo en nosotros, el valor de un sí o de un no, frente a la iniciativa o el proyecto que Dios quiere dirigirnos a cada uno de nosotros”. 

“Yo les invitaría a todos, sobre todo a quienes se confirman, a pensar en cuántas veces, diariamente y varias veces al día, Dios nos dirige un mensaje o nos coloca en una escena donde hay que responder o nos llama a un proyecto determinante en el sentido de nuestra existencia. Es decir, con esto es importante cultivar esa sensibilidad que nos regala la fe, primero para poder captar, escuchar la llamada de Dios. Y luego también la gracia para poder responder con generosidad”, enfatizó. 

Dirigiéndose a quienes recibirían el sacramento de la Confirmación, los exhortó a vivir con profundidad un doble movimiento: arraigarse más profundamente en Dios, en la comunidad y en el servicio. Y hacer visible a Dios en el mundo, en la sociedad: “Deben sentirse muy unidos a Dios, hoy día por el sacramento, y luego enviados para testimoniarlo en el mundo, en los lugares más cercanos que puede ser su propia familia o su barrio o su trabajo, o en otras misiones que de repente, providencialmente, el Señor pudiera entregarles”. 

Al término de la Santa Misa, se entregó un reconocimiento a dos miembros de la Parroquia Inmaculado Corazón de María por su compromiso y disponibilidad en el servicio a la comunidad.

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