La mañana de este viernes 26 de agosto se realizó la Jornada de Agentes Pastorales y Voluntarios de Pastoral Social en Casa Betania de Concepción.
Esta jornada, que es el primer encuentro presencial luego de la emergencia sanitaria causada por la pandemia de covid-19, se dividió en dos momentos: uno reflexivo y uno celebrativo.
Fue así que el Obispo Auxiliar de Concepción, Monseñor Bernardo Álvarez, reflexionó en torno al tema: “Los desafíos de la Iglesia en Concepción y el servicio de la Pastoral Social en el contexto eclesial y social actual”, tras lo cual los participantes se reunieron en grupos para compartir un espacio de diálogo, donde abordaron experiencias en pandemia para vislumbrar la presencia de Jesús resucitado en ellas.
También respondieron las preguntas: “¿Qué nos ha mostrado el Señor durante este tiempo que se traduce en un nuevo modo de vivir la fe, las relaciones y la pastoral social? ¿Cómo podemos acoger los ámbitos de la pastoral de Nueva Evangelización y la Sinodalidad en la Pastoral Social?”.
Posteriormente vivieron un momento celebrativo, acompañados por el cantautor católico Gerardo Fernández.
La Delegada Episcopal para la Pastoral Social, Gabriela Gutiérrez, afirmó que el espíritu de esta jornada es “reencontrarnos, reconocernos como una comunidad que sirve a los hermanos que más lo necesitan”.
En ese contexto, señaló que el tema abordado por Monseñor Bernado “ha sido muy profundo desde el punto de vista de lo que es la misión de la Iglesia, especialmente hoy día, luego de este tiempo tan especial y que -tal como él nos dijo- no nos puede dejar igual, sino que tenemos que volver, pero de manera distinta”.
En ese sentido, detalló que esa manera distinta es que en medio de todo lo que hemos vivido, de haber reconocido nuestra fragilidad, de todas las situaciones difíciles, “esta crisis ahora nos hace mirarnos y retomar este camino de servicio que en el fondo nunca hemos dejado de hacer, pero hoy día tener una mirada creyente de todo esto, para que la misión que estamos retomando pueda desarrollarse también según el querer de Dios”.
“Monseñor Bernardo nos entregó estas claves que brotan tanto del Evangelio como del pensamiento del Papa Francisco, en relación a este tiempo. Y nos invitó a hacer esta mirada del Sínodo de la Sinodalidad al que nos ha invitado el Papa (…) cómo hoy día iluminados por el Evangelio y en comunidad podemos vivir estas tres palabras claves que el Papa nos ha pedido profundizar en este tiempo: Misión, Comunión y Participación. Tres palabras que son más bien nudos temáticos que debemos desarrollar y poner al servicio de la misión evangelizadora de la Iglesia”, destacó.
“Los agentes pastorales estaban muy atentos, agradecemos mucho este reencuentro con este contenido, porque nos va a entregar el marco para nuestra acción en lo que viene (…) Es un encuentro que vivimos con mucha alegría, un espacio para encontrarnos y seguir adelante en esta misión”, enfatizó.
Entre los asistentes se encontraba María Millar, para quien esta jornada era muy necesaria “para poder reunirnos todos, volver a la normalidad, tal como se ha vuelto en muchas parroquias. Y lo que Monseñor Bernardo nos ha dicho es la pura verdad: Estamos llamados a evangelizar, a evangelizar con nuestras vidas, a atender a los más necesitados y a vivir el hoy a la luz de la fe”.
Asimismo, Juanita Muñoz dijo que aprendió “bastante con las experiencias de las otras parroquias. Fue súper interesante intercambiar opiniones, porque así avanzamos, ya que me dan los recursos de nuevas ideas, de hacer nuevas cosas para poder potenciar más esta pastoral, que está un poco alicaída en mi parroquia. Además, uno escuchando a Monseñor Bernardo dice ‘sí, eso es verdad’, uno lo está viviendo, pero no se da cuenta de repente de esas cosas. Así que me voy súper contenta”.
Mientras que Elia Varela coincidió en que se trató de un encuentro enriquecedor y señaló que “necesitábamos juntarnos, vernos y abrazarnos con mascarilla y todo. Ha sido maravilloso. Cuando escuché a Monseñor Bernardo leer lo que dijo el Papa de que vamos en la misma barca y nos necesitamos, yo creo que nos hacía falta ese tirón de orejas, porque yo no salgo adelante sin el otro, es como un matrimonio donde tú necesitas al otro para salir adelante y eso es lo que necesita la Iglesia, tomar de la mano al otro y seguir, no podemos solos, definitivamente”.
Durante la jornada también se dio un especial énfasis a que el servicio que prestan los agentes y voluntarios de la Pastoral Social es una forma de evangelización, haciendo alusión a la Carta del Apóstol Santiago, donde dice: “Muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras”.
En ese contexto, Elia Varela valoró la importancia de evangelizar con el ejemplo, ya que “el ejemplo de uno le sirve al otro, al que no es creyente, al que es católico a su manera, porque ese ejemplo hace que digan ‘yo quiero ser como ellos, que lindo lo que hacen’, ese ejemplo yo creo que es lo que más vale y también la Palabra. Siempre estar con la Palabra del Señor, aunque a otras personas les moleste (…) y decir ‘Yo creo en Dios’, eso hay que transmitirlo”.
Es importante mencionar que si bien durante este tiempo de pandemia no había sido posible efectuar una jornada presencial con todos los agentes y voluntarios, la Pastoral Social de cada parroquia continuó desarrollando acciones al servicio de la comunidad de su territorio y también “siendo agentes de esperanza para muchas familias que se vieron afectadas por las consecuencias de la pandemia y de la crisis económica”.