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Con procesión y Eucaristía se celebró el Día de Oración por Chile

Publicado el: 28 Septiembre, 2025

Como cada año, la Iglesia de Concepción celebró con fe y esperanza el Día de Oración por Chile. La procesión tuvo como signo central a la Virgen del Carmen de la Parroquia San Agustín, considerada la imagen más antigua del país dedicada a la Patrona de Chile, que desde hace décadas acompaña la vida de la Arquidiócesis.

La caminata comenzó a las 16:00 horas desde el templo de San Agustín, recorriendo las calles Castellón, Chacabuco, Tucapel y Avenida O’Higgins, hasta llegar a la Catedral de Concepción. Durante el trayecto, la imagen se detuvo en distintas estaciones de oración, donde además de rezar por los adultos mayores, los niños y jóvenes, los enfermos, las familias y la Iglesia local, este año se pidió de manera especial por la paz en el mundo y por el proceso electoral que vivirá el país en las próximas semanas.

Al llegar a la Plaza de la Independencia, la Virgen del Carmen fue recibida por la comunidad y luego ingresó al templo Catedral, donde se celebró la Eucaristía presidida por el Arzobispo, Mons. Sergio Pérez de Arce SS.CC..

Un llamado a la fraternidad

En su homilía, Mons. Pérez de Arce agradeció a las camareras de la Virgen, a los hermanos tiradores y a las Fuerzas Armadas y de Orden presentes en la celebración, subrayando que la jornada es “una tradición de la Iglesia de Chile que nos invita a orar de verdad por nuestra patria, pidiendo la fuerza del Señor para enfrentar los desafíos que vivimos como país”.

Inspirado en las lecturas de la jornada, el Arzobispo advirtió sobre “el abismo de desigualdad y la indiferencia” que marcan la realidad social: “Muchas veces los que sufren se vuelven invisibles. Están ahí, pero no los vemos. Podemos seguir con nuestras fiestas, nuestras seguridades, sin afligirnos por el dolor de nuestro pueblo. El Señor nos invita a pasar de la indiferencia a la fraternidad”.

En ese sentido, llamó a reconocer que la fraternidad no es solo un sentimiento, sino un compromiso concreto de caminar juntos, apoyarnos unos a otros y preocuparnos especialmente de los más vulnerables: “Los pobres, los migrantes, los enfermos, los ancianos… no son solo cifras, son personas con nombre, con historia, son nuestros hermanos. La fraternidad exige que no los descartemos ni invisibilicemos, sino que los acojamos e integremos en nuestra vida y en nuestra patria”.

El Arzobispo también subrayó que la fraternidad implica defender la vida en todas sus etapas, acompañando al enfermo y al agonizante sin caer en la eutanasia: “Nunca podemos descartar a un hermano bajo la excusa de la compasión; lo que corresponde es aliviar, acompañar y cuidar”. Asimismo, llamó a acoger e integrar a los migrantes como un aporte para el país, y no verlos como una amenaza.

Finalmente, Mons. Pérez de Arce animó a la asamblea a pedir la intercesión de la Virgen del Carmen para que “Chile avance en justicia, respeto y fraternidad, derribando muros de división y construyendo puentes de encuentro”.

 

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© Arzobispado de Concepción