La Arquidiócesis de la Santísima Concepción acogió el Congreso Nacional de Educación Católica, organizado por el Área de Educación de la Conferencia Episcopal de Chile, CECH, y la Vicaría Episcopal para la Educación de la arquidiócesis penquista. El congreso reunió a docentes provenientes de las diócesis de Copiapó y la Serena en el extremo norte hasta Ancud, por el extremo sur del país.
El saludo de bienvenida estuvo a cargo de Monseñor Sergio Pérez de Arce, Arzobispo de Concepción quien destacó la profunda relación que existe entre educación y esperanza. “No se educa fecundamente si no se hace animados por la esperanza y para sembrar en las personas y en el mundo esa misma esperanza”. Luego, saludó también Monseñor Alberto Lorenzelli, presidente del Área de Educación de la CECH, quien dijo “cuidar no es solo proteger, es acoger, escuchar, acompañar y sostener. Es generar entornos donde cada persona, estudiantes, docentes, padres y apoderados, asistentes de la educación, se sienta valorada y respetada. Una cultura del cuidado implica también hacernos responsables unos de otros y reconocer que el bienestar no es solo individual, sino profundamente comunitario”.
La principal exposición estuvo a cargo de Jorge Varela Torres, doctor en psicología y educación con amplia trayectoria en investigación y trabajo con escuelas. Consultado sobre el desafío de la escuela católica para propiciar contextos de bienestar, Jorge Varela enfatizó “creo que las comunidades educativas que tienen proyectos formativos muy potentes, una declaración de preocupación por el entorno, por el prójimo y por los demás, son una gran oportunidad para generar procesos de cambio y de mejora. El bienestar no solamente es un logro individual. No me tengo que preguntar solamente si estoy bien o estoy mal, cuando amplío esa pregunta a tratar de saber qué está pasando con mi compañero o compañera, eso impacta significativamente en las conductas de violencia, agresión y acoso. Por lo tanto, un proyecto formativo que tenga eso como parte de su proyecto educativo, y que uno viva cotidianamente, escuche, declare y forme escuchando eso, es una oportunidad de mejora gigantesca que debería impactar en el bienestar de niños, niñas y adolescentes y también de sus educadores y educadoras”.
Los organizadores evaluaron positivamente este congreso. Roberto Pavez, director del Área de Educación de la Conferencia Episcopal de Chile, manifestó “cuando hablamos de bienestar nos referimos a nuestras comunidades educativas. En Chile esto es particularmente desafiante, sobre todo para nosotros como escuela católica, porque si vamos a presentar una propuesta de carácter más evangélica, donde la persona de Jesús es quien nos convoca en nuestro quehacer y misión, sin duda debiéramos tener una mayor sensación de seguridad que deberíamos instalar al interior de nuestras escuelas. Estamos insertos en una realidad que aparentemente se ofrece como muy violenta, y es allí donde tenemos que educar a nuestros estudiantes y acompañar sus procesos formativos para crear instancias de mayor seguridad donde exista mayor armonía y relaciones más amorosas al interior de nuestras escuelas”.
Por su parte, la delegada Episcopal para la Educción del Arzobispado de Concepción, Adriana Fernández, dijo “estamos muy contentos de ser la diócesis que acoge este Congreso, que nos invita a generar climas adecuados en cada una de las comunidades educativas, a ser promotores de bienestar en este tiempo especial del Jubileo como peregrinos de esperanza. Tuvimos participantes de las diócesis de Los Ángeles, Chillán, Puerto Montt, Ancud, La Serena, Copiapó y también profesores de religión católica de nuestra arquidiócesis”.
El congreso contó también con un panel de expertos. Emilio Sagredo Lillo, doctor en psicología y jefe de carrera de pedagogía en educación diferencial de la UCSC, expuso sobre bienestar psicológico y salud mental; Gladys Valdés Rioseco, magíster en educación y directora del programa interdisciplinario de la niñez y adolescencia de la UDEC, abordó el tema del autocuidado, mientras que Fabiola Sáez Delgado, doctora en psicología, magíster en educación y directora de la escuela de posgrado de la UCSC, habló acerca de prosperidad docente en tiempos de cambios.
Durante la tarde, hubo mesas de trabajo donde se compartieron experiencias de buenas prácticas de comunidades educativas sobre corresponsabilidad, diálogo intergeneracional e inclusión, para finalizar el congreso con la oración cantada a cargo de Fernando Leiva.