¿Cuál es la novedad para los agentes pastorales en las actuales circunstancias?

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Publicado el: 11 abril, 2021

Es muy probable que en este tiempo nos hallamos interpelado y preguntado si estábamos yendo en el sentido correcto, si estábamos haciendo las cosas bien o si a pesar del desconocimiento de las plataformas digitales podríamos hacer algo en pro del anuncio de esa Buena Noticia que nos mueve.

Fueron muchos los desafíos que emprendimos, nos arriesgamos, confiamos y nos entregamos a esa tarea que sinceramente no sabíamos cómo iba a desarrollarse, hicimos una breve oración y comenzó a transmitir.

Hoy al volver la mirada al camino recorrido nos damos cuenta de los grandes pasos que pudimos dar, fuimos capaces de subirnos a los tejados de nuestra realidad y aunque no sabíamos muy bien el “cómo”, confiamos e hicimos carne la actualidad del Evangelio, de esa noticia que no se queda en el pasado, sino que es una realidad siempre presente y actual.

Sin lugar a dudas son muchos los desafíos que nos esperan, muchas plataformas que seguiremos descubriendo, muchas formas que aún no conocemos de llevar a Cristo y que como San Agustín plantea volvemos a pedirle a Jesús “dame lo que mandas y manda lo que quieras”.

En este contexto, creemos que es muy importante poner atención en algunas circunstancias que requerirán de aquella voz que sólo procede de la esperanza de Cristo, tales como: la soledad de muchas personas, pero especialmente de nuestros adultos mayores, quienes en esta pandemia no sólo han experimentado el confinamiento, sino también el filo de la incomunicación, la situación migratoria de tantas hermanas y hermanos en busca de mejores condiciones de vida, quienes iniciaron un viaje esperanzados y anhelan el no abandono, la situación de tantos enfermos que, como siempre, nos interpelarán a buscar la mejor forma para llevarles a Cristo, y claro, el caminar pausado de todos los fieles, que en su realidad personal intentan mantener viva la llama de la esperanza cuando las condiciones se encuentran adversas.

No dejemos de caminar, de arriesgarnos, de buscar nuevas formas de llevar a Cristo a quienes ya le conocen y a quienes no, de buscar nuevas plataformas tales como Twitch o Periscope (para transmisiones en vivo), Telegram (como canal de comunicación directa entre los fieles de la parroquia), Clubhouse (para momentos de oración), más importante aún no dejemos de subirnos a los tejados, a pesar de las dificultades, y anunciar a Cristo, pero sobre todo, no dejemos de dar testimonio de Él con nuestra propia vida, esa es la primera red social, la primera plataforma en la que debemos darle a conocer.

No olvidemos que no hacemos difusión de ideas, ni proselitismo, damos a conocer a una persona que nos ve al corazón y que nosotros intentamos responder a esa mirada. Que caminamos entre tropezones, nos ponemos de pie con su ayuda y seguimos caminando, ayudemos a otros a ponerse de pie y propiciemos que a través de nuestra vida muchos puedan reconocerle. No es fácil, pero no estamos solos, vamos en la misma barca y entre todos debemos apoyarnos.

Cristian Seguel, miembro del equipo de Comunicaciones de la Vicaría de Pastoral de Juventud y estudiante de Derecho de la UCSC.

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