La Fiesta de la Inmaculada Concepción se vive en el Cerro La Virgen de la Arquidiócesis de la Santísima Concepción, lugar donde se celebró la primera misa a las 06:30 horas. Presidió el padre Boris Santana y concelebraron los sacerdotes John Ilonah y Mauricio Aguayo.
Los fieles llegaron desde muy temprano para dar gracias a la Virgen María, pagar sus mandas y presentar sus intenciones, entre muestras de devoción y afecto. En el camino al cerro fue posible ver familias, personas subiendo de rodillas o a pies descalzos, que con fervor se acercaban paso a paso a la Madre de Dios.
En la homilía y refiriéndose a la Virgen María, el padre John señaló “subir este cerro ya es un acto de oración. Cada paso del ascenso nos recuerda que la fe es un camino, que la santidad no es cuesta abajo, que el amor siempre asciende y que la gracia vale el esfuerzo. Llegamos aquí arriba con las piernas cansadas, pero con el corazón lleno de esperanza. Subimos trayendo nombres, rostros, preocupaciones, sueños e intenciones, entregándolos a una Madre que nunca se los guarda para sí, sino que los presenta a Cristo”.
Asimismo, y en relación a la Virgen María, prosiguió, “estamos aquí hoy para beber de sus virtudes y para que nuestra vida encuentre gracia, paz y bendición. Le pedimos que nos ayude a ser puros de corazón, de intención y de obras”. “Desde este cerro miramos nuestra ciudad, nuestros campos y nuestra nación, y los elevamos al cielo. Y ahora, como hijos reunidos en torno a su Madre, le pedimos con confianza”.
Cabe destacar que el Arzobispo Sergio Pérez de Arce SSCC, ha declarado el Cerro La Virgen como lugar sagrado jubilar, para que los fieles puedan vivir aquí el Jubileo del Año Santo 2025, que entra en sus últimas semanas.