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Fiesta de Jesucristo Sumo y Eterno Sacerdote se celebró junto a Hermanas Carmelitas Descalzas

Publicado el: 13 Junio, 2025

Con una Eucaristía al mediodía y posterior rezo solemne de las vísperas y Adoración al Santísimo en horas de la tarde, se celebró la Fiesta de Jesucristo Sumo y Eterno Sacerdote, el jueves 12 de junio en el Monasterio de las Hermanas Carmelitas Descalzas, ubicado camino a Santa Juana.

El Obispo Auxiliar de Concepción, Monseñor Bernardo Álvarez, manifestó que “esta fiesta se celebra en comunión con la Iglesia el jueves posterior a la Solemnidad de Pentecostés, con el sentido de elevar nuestra mirada al Señor, glorificado junto al Padre que intercede por nosotros y se ofrece como sacerdote en favor de la humanidad. Pienso que eso inspira, sin duda, la creación del Monasterio de Carmelitas Descalzas de Nuestro Señor Jesucristo Sumo y Eterno Sacerdote en nuestra arquidiócesis”.

En la Eucaristía participaron la comunidad de hermanas carmelitas, fieles y bienhechores que les apoyan y viven la fe junto a ellas. En el rezo solemne de las vísperas con adoración al Santísimo fueron parte los tres seminaristas que se forman en el Propedéutico en Concepción. Así, “se manifestó una hermosa comunión entre la vida contemplativa y la misión de la Iglesia, a lo cual se une la oración permanente que las carmelitas descalzas hacen por los sacerdotes y particularmente por los seminaristas que están iniciando recién su caminar”, explicó Monseñor Álvarez.

El Obispo Auxiliar señaló también que “históricamente, el carisma carmelitano contemplativo ha cultivado una fraternidad muy hermosa con el ministerio sacerdotal, la vida pastoral y la misión de la Iglesia. Una síntesis de eso lo vivió Santa Teresita del Niño Jesús, que descubrió  la vocación más profunda a la cual Dios le llamaba y reconoció que era la vocación al amor, en cuya perspectiva se hermanó con sacerdotes misioneros y con la misión de la Iglesia. Por eso se le reconoció como patrona de las misiones junto a San Francisco Javier, uniendo estas dos dimensiones esenciales de la vida cristiana y la misión de la Iglesia como lo son la vida contemplativa y la vida activa”.

Un poco de historia

En el año de 1942, cuando Monseñor Alfredo Silva Santiago se dirigía a la ciudad de La Serena para participar en un Congreso Eucarístico con motivo del IV Centenario de la fundación de dicha ciudad, se acercó personalmente al monasterio de las Carmelitas Descalzas del Santísimo Sacramento para solicitar la fundación de un Carmelo en la arquidiócesis de Concepción. Era priora del monasterio la Madre Mercedes del Corazón de María quien, con el consentimiento de toda la comunidad, accedió gustosa a su petición.

El 10 de junio de 1943, Monseñor Silva adquirió un inmueble ubicado en Av. Pedro de Valdivia 999 en el que se instalarían las Madres Fundadoras. Era un predio pequeño, cercano al centro de la ciudad de Concepción. En él había una vieja casona que en los últimos años se había ocupado como escuela y hubo de ser acomodada para monasterio. Estas obras fueron posibles gracias a la generosidad de doña Enriqueta Morel Huidobro y a los recursos que facilitó la curia diocesana.

Cuatro años después de la solicitud de Monseñor Silva, el 30 de octubre de 1946, salieron a la fundación la Madre Mercedes del Corazón de María; su hermana Amalia del Corazón de Jesús; Hna. Josefina del Padre Celestial; Hna. Teresa del Niño Jesús y Hna. María Eufrasia del Santísimo Sacramento.

El 2 de noviembre llegan a Concepción. El 6 de noviembre de 1946 el Arzobispo procedió a la bendición del monasterio e impuso solemnemente la clausura papal. Así quedó hecha la fundación del Monasterio de Carmelitas Descalzas de Nuestro Señor Jesucristo Sumo y Eterno Sacerdote en la ciudad de Concepción.

Fuente: www.carmelitasdescalzas.cl

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