Hermana Rosa Agudelo: “La vida religiosa es hermosa”

Más Iglesia Arquidiocesana

Publicado el: 20 abril, 2022

Era aún una niña cuando nació su vocación a la vida religiosa y, en vez de desaparecer, esa inquietud fue creciendo con el paso del tiempo. Cuando tenía 13 años habló al respecto con su padre y él la mandó a hablar con un sacerdote, quien le hizo ver la necesidad de continuar con sus estudios.

“Papá, yo quiero que me internen”, recuerda que le dijo a su padre y fue así que sus papás, que vivían en el campo, la enviaron a estudiar donde las Hermanitas de la Anunciación.  Pasaron los años y pese a que continuaba dentro de ella la inquietud de la vida consagrada, también fue conociendo un mundo diferente al suyo, que la fue apartando de esto. 

Tenía novio y planes de matrimonio cuando las Hermanitas la invitaron a una convivencia de jóvenes y ella decidió ir. En su interior había una lucha. 

Hubo un momento en que se apartó de los demás y se fue a un lugar en el que ella no podía entrar. Allí se encontró con la Madre María Berenice, la fundadora de la congregación, quien luego de preguntarle qué hacía ahí, le dijo “tú vas a ser anunciata”, ella dijo que no, pero la religiosa insistió. “Me dio un abrazo muy grande y en ese abrazo sentí que me transmitió una fuerza grandísima”, relató la Hermana Rosa.

Continúa leyendo esta nota en la página 42 de Revista Nuestra Iglesia. Puedes ingresar en este enlace

Más Iglesia Arquidiocesana