Misa de envío de peregrinos de la Arquidiócesis de Concepción a JMJ Lisboa 2023

Más Iglesia Arquidiocesana

Publicado el: 15 julio, 2023

Con gran entusiasmo, la mañana de este sábado 15 de julio en la Comunidad San José, se vivió la Misa de envío de los jóvenes de la Arquidiócesis de Concepción que participarán en la Jornada Mundial de la Juventud, que se realizará en Lisboa entre el 1 y el 6 de agosto de este 2023.

La Eucaristía, que fue convocada por la Vicaría Pastoral de Juventud (VPJ), fue presidida por el Arzobispo de Concepción, Monseñor Fernando Chomali; junto al Obispo Auxiliar, Monseñor Bernardo Álvarez; el Asesor de la VPJ, Padre Ricardo Valencia; el Director de la Pastoral UCSC, Padre Víctor Álvarez; y el Asesor de la Vicaría de Educación, Padre Mauricio Aguayo.

En su homilía, Monseñor Chomali dijo a los jóvenes que vivirán una experiencia única, que tiene cuatro vertientes: “La primera, una experiencia de Dios. Ustedes van a encontrarse con el Señor, convocados por el Santo Padre y evidentemente eso requiere una preparación que no me cabe duda que la han tenido. Una preparación que incluso ha significado hacer un gran esfuerzo económico para poder ir, los he visto haciendo tantas cosas para poder participar, pero nunca se olviden del fondo, que es encontrarse con Dios. Espero que este encuentro con Dios, con Jesucristo, los anime en la fe, en la esperanza y en el amor, espero que los configure mejor con Él”.

El Arzobispo de Concepción, afirmó que “en segundo lugar, es un encuentro con la Iglesia” y destacó la maravilla de encontrarse con personas de otros continentes, pero sostuvo que “más maravilloso es saber que a pesar de que hablamos idiomas tan distintos, que tenemos experiencias e historias tan distintas, nos une algo fundamental, que es la fe en Jesucristo”.

En ese contexto, sostuvo que la gran cantidad de jóvenes de diversas partes del mundo que acudirán a este encuentro convocados por la Iglesia es “una demostración de que el Espíritu Santo sigue soplando con fuerza”.

“En tercer lugar, este es un encuentro con ustedes mismos, es una gran oportunidad de preguntarse respecto de qué es lo que Dios y la Iglesia quieren hacer conmigo. Por eso que cuando recen el Padre Nuestro –“hágase tú voluntad”– se lo tomen muy en serio. El Señor los está llamando a una vocación matrimonial, tal vez los está llamando a una vocación sacerdotal o religiosa, tal vez los está llamando a cosas grandes, que solamente el espíritu puede conocer y discernir”, enfatizó.

En cuarto lugar, señaló que “es un encuentro con la cultura, con la cultura milenaria, un encuentro con esas grandes dificultades que tenemos para construirnos como seres humanos. Por eso yo los invito a que conversen mucho, interactúen mucho. Siempre está la tentación, cuando uno está afuera, de juntarse con los pares. No tengan miedo de conocer a otras personas, de conocer otros mundos, de preguntar qué es lo que hacen en la Pastoral Juvenil en su país, en su parroquia, en su diócesis, de tal manera de que se sientan parte de una gran Iglesia, que es la Iglesia de Dios”.

Además, el Arzobispo de Concepción animó a los jóvenes a hacer de este tiempo “una gran misión digital” y les pidió que transmitan lo que dice el Papa, que compartan fotos rezando, que muestren “ese tiempo maravilloso, para que nosotros -los que estamos acá- estemos enterados. Y para eso se requiere profundidad espiritual”.

“Les pido que no haya en ustedes un abismo de superficialidad, sino que de sana alegría, de compartir con personas que creen. Dios quiera que nos animen a nosotros, a través de las redes, de lo que se está viviendo en Lisboa, que va a ser un encuentro maravilloso”, agregó.

Finalmente, Monseñor Chomali exhortó a los jóvenes a leer los textos del Papa Francisco antes de participar en este encuentro. Y haciendo alusión al Evangelio de San Lucas, los invitó a ser fuente de alegría, a alegrarse en el encuentro con otros y a “que cada noche termine con un gran Magnificat: Mi alma canta la grandeza del Señor y mi espíritu se estremece de gozo en Dios mi salvador. Abran su corazón, abran su mente, abran su espíritu a algo maravilloso que les va a pasar y nosotros en la Arquidiócesis de Concepción nos comprometemos a rezar por cada uno de ustedes”.

En el momento de la presentación de las ofrendas, los jóvenes llevaron hasta el Altar una imagen de la Virgen de Fátima, las banderas de Chile y Portugal, escapularios de la Virgen del Carmen y una imagen que representa la reflexión de los peregrinos “en torno a los tres lenguajes de la vida propuestos por el Papa Francisco”.

Antes de la bendición final, los peregrinos recibieron un Escapulario de la Virgen del Carmen de manos del Arzobispo y del Obispo Auxiliar de Concepción.

Peregrinos

Entre los jóvenes que participarán en la JMJ se encuentra Jessica Castro, quien tiene 24 años y es de la Parroquia Sagrados Corazones de Jesús y María de Talcahuano. Para ella esta oportunidad es “un inicio y un cierre, porque a mi grupo lo conozco desde los 16, llevamos harto tiempo ya, y este sería como el fin de la etapa de la pastoral juvenil adolescente y ahora partiría la etapa de ser adulto joven, entonces es un inicio a próximas cosas que queremos hacer”.

Otro de los peregrinos es Sebastián Neira, quien tiene 22 años y forma parte de la Parroquia La Ascensión del Señor de Concepción. Para él vivir la JMJ significa “ir al encuentro con el Señor y con la Virgen de Fátima, que también la quiero mucho, he visto varias cosas de ella. Y no dudo que voy a orar y rezar, pero me siento feliz y contento por este viaje que voy a hacer, porque ha sido un sacrificio de trabajo, he ido a varias capillas y me siento contento porque el Señor nunca me ha dejado solo y la Virgen siempre ha estado ahí para mí”.

Por su parte, Luis Gómez, de 43 años, viajará acompañando a su grupo de Confirmación de la Parroquia Cristo Peregrino del Valle Araucano, y comentó que su motivación es que “yo viví la JMJ de Madrid y Cristo Peregrino es una parroquia naciente, entonces es una manera de traer a los jóvenes después de la pandemia, porque la Pastoral Juvenil disminuyó mucho, entonces una manera de motivarlos es que vivan estas experiencias, donde encuentren a otros jóvenes del mundo entero que viven la misma espiritualidad que ellos. Así que la manera de motivarlos para que sigan creciendo en su fe es llevarlos a este tipo de encuentros, como también son las peregrinaciones a Yumbel y a Los Andes”.

Magdalena Aguilera, de 14 años, quien es una de las jóvenes de la Parroquia Cristo Peregrino, afirmó que ir a la JMJ significa “confirmar mi fe, hacer un pequeño sacrificio para estar segura de que Dios es todo para mí”.

Asimismo, Daniel González, quien tiene 20 años y forma parte de la Parroquia Inmaculada Concepción de Santa Juana, expresó que “es una oportunidad de crecer, de volver a encontrarme conmigo mismo y de poder volver con otra visión de la vida, de agarrar lo máximo que pueda de energía, de paz, de tranquilidad para mi corazón. Lo veo como una oportunidad de volver a nacer”.

Más Iglesia Arquidiocesana