El Arzobispo de Concepción, Monseñor Fernando Chomali, presidió la Misa por la Solemnidad de Corpus Christi y el Día de los Ministros Extraordinarios de la Comunión, la mañana de este domingo 11 de junio en el templo Catedral, luego de la adoración al Santísimo Sacramento.
En su homilía, Monseñor Chomali enfatizó que “el Pan y el Vino consagrados no son una fotografía de Jesucristo, no es una representación de Jesucristo, sino que es Jesucristo presente en medio de nosotros”.
“Por lo tanto, nosotros estamos acompañados por Dios, estamos acompañados por Jesús y cada vez que lo contemplamos en el Sagrario podemos decir “Señor mío y Dios mío, Tú eres mi Dios, Tú me acompañas durante mi vida””, afirmó.
En ese contexto, sostuvo que “Dios ha querido ir más lejos aún, no solamente ha querido ser presencia en medio de nosotros, sino que ha querido estar en nosotros. Y por eso queda permitido que comulguemos, que nos hagamos uno con Él”.
El Arzobispo de Concepción se refirió a la repercusión que tienen en nuestra vida los alimentos, señalando que “el cuerpo es un reflejo de lo que nosotros somos y comemos” y dijo que “cuando nos alimentamos del Cuerpo y la Sangre de Jesucristo nos hacemos uno con Él, ese es el milagro. Por eso podemos decir como San Pablo “No soy yo quien vive, es Cristo que vive en mí”. Y ese no es un mito, no es una parábola, es real, nos cristificamos con Jesucristo y formamos parte de un cuerpo, que es el Cuerpo de Cristo”.
“No es que nosotros asimilemos al Señor, sino que el Señor nos asimila y nos hace formar parte del Cuerpo de Cristo, que es la Iglesia. Por eso que no es un capricho cuando la Iglesia invita a las personas a que antes de comulgar estén preparadas, que tengan una vida conforme al querer de Dios. No es un capricho, es porque es tan grande lo que vamos a recibir, que tenemos que recibirlo con dignidad, con decoro, con humildad y sobre todo con temor de Dios”, destacó.
Monseñor Chomali valoró el servicio de los Ministros Extraordinarios de la Comunión, afirmando que “son un regalo de Dios para la Iglesia, porque llevan el Cuerpo de Cristo casa por casa” y los llamó a “asumir una tarea mucho más misionera, para que nadie que se diga católico se prive de este don maravilloso que es Cristo en medio de nosotros, sacramentado en la Hostia y en el Vino”.
“Gracias Señor, por cada uno de ustedes, gracias. Ustedes no se imaginan cómo los esperan los enfermos, cómo los esperan las personas que los necesitan. Porque, tal vez hoy, frente al gran drama que vivimos como sociedad que es la soledad (…) tenemos la respuesta más maravillosa: la dulce compañía de Jesús, que se presenta humildemente en un pedazo de Pan, en un poco de Vino, y es el mismo Cristo presente en medio de nosotros”, puntualizó.
Al término de la Santa Misa, los Ministros Extraordinarios de la Comunión hicieron la renovación de su compromiso y recibieron una cruz, de manos del Coordinador de COMIN de la Arquidiócesis de Concepción, Diácono Pedro Sánchez.
El Coordinador de COMIN invitó a los Ministros Extraordinarios de la Comunión a reflexionar sobre su ministerio y a que “lo hagan con mucho cariño, con mucho amor a los enfermos, llevando justamente este Cuerpo del Señor, que Él nos regala, se dona por cada uno de nosotros”.
“Llevar este ministerio desde el corazón, siendo muy responsable en ello y mirarlo con esta mirada que Jesús nos dice de amar a los más débiles de la Iglesia, a los más necesitados y en este caso a los enfermos”, agregó.
Finalmente, les agradeció a nombre de COMIN “por este servicio que prestan a cada uno de los decanatos de nuestra Arquidiócesis”.