Con un llamado a la unidad y la fraternidad, se celebró la tradicional Misa de Acción de Gracias, presidida por el vicario episcopal de Arauco y obispo auxiliar de Concepción, monseñor Oscar García Barretto, junto al párroco de Nuestra Señora del Carmen de Cañete, padre Gilberto Matuz, la mañana de este miércoles 18 de septiembre.
Monseñor García inició su homilía agradeciendo al Señor por los dones que nos ha regalado y por quienes han sido instrumento en la consecución de todos los beneficios que gozamos como país. Además, efectuó un llamado a la unidad y a la responsabilidad, a la luz de la carta del Apóstol san Pablo a los cristianos de Corinto 12, 31—13, 13, en que habla acerca del amor y la caridad, “que se traduce en el servicio concreto y desinteresado conforme a la vocación y carisma particular de cada uno de nosotros en bien de la comunidad, de la patria y de la nación”.
En ese contexto, exhortó a las autoridades, de quienes la ciudadanía espera mucho, a dar frutos “conforme al servicio público o privado que estamos realizando”, teniendo en cuenta especialmente los rostros concretos de los hermanos postergados.
Reflexionando en torno al Evangelio según san Mateo, en que Jesús señala que no ha venido para ser servido sino para servir, hizo énfasis en el servicio y la importancia del recto proceder y las buenas obras.
El vicario episcopal de Arauco recordó a los presentes el compromiso y el desafío que todos tenemos, y sobre todo quienes tienen cargos públicos, de “erradicar la violencia, la inseguridad, la corrupción, y de priorizar el cuidado irrestricto de la vida y el cuidado de los más débiles”. En ese contexto, enfatizó la necesidad de cuidar que tanto los migrantes como los hermanos de los pueblos originarios “no sufran la discriminación ni la exclusión”.
Además, monseñor García dirigió su pensamiento a “tantos hermanos nuestros que han quedado sin trabajo” en nuestra zona y en el resto del país, e hizo un llamado a crear “fuentes laborales que dignifiquen a la persona humana” para ir en ayuda de ellos y sus familias.
También hizo alusión a “seguir potenciando la cultura del cuidado de la Casa Común con mucha audacia, con una mirada distinta” y recalcó que no se trata sólo de un compromiso de las autoridades, sino que de todos los ciudadanos.
En el contexto de las campañas para la elección de gobernadores regionales, consejeros regionales, alcaldes y concejales, monseñor Oscar García invitó a preguntarse qué es lo que realmente los mueve a ocupar estos cargos, si es el verdadero deseo de servir a la comunidad y cómo se preparan para cumplir esta misión en caso de ser electos. Además preguntó si la campaña que están organizando es limpia, honesta y sin críticas. En ese sentido, fue enfático en señalar que “la autoridad moral es la llave maestra, quien no tiene autoridad moral no puede ejercer un cargo de responsabilidad en bien de su propio pueblo”. Asimismo, los exhortó a que sus propuestas sean concretas, que se puedan cumplir y no ofrezcan “ofertones baratos y engañosos”.
También invitó a “la solidaridad y amistad cívica dentro de las legítimas y necesarias diferencias” y a “dejarse guiar por los valores que se desprenden de la Palabra de Dios para que ilumine sus pensamientos, su recta actitud de servicio y su entrega generosa al estilo del Señor, que no vino a ser servido sino a servir y a dar su vida en rescate por todos, sin excluir a nadie”.
Finalmente, encomendó a cada uno de los presentes y a todo el país a la Virgen del Carmen, Patrona y Reina de Chile, “para que juntos podamos seguir construyendo la comuna, la región y el país entero conforme al querer y a la voluntad del Señor en bien de todos los que habitamos en esta tierra”.
Luego de la Eucaristía -en la que estuvieron presentes el delegado provincial presidencial de Arauco, Humberto Toro; el alcalde de Cañete, Jorge Radonich; diversas autoridades y fieles de la comunidad- se realizó el Desfile de Fiestas Patrias 2024.
Fotografías: Departamento de Educación de Cañete – Municipalidad de Cañete.