En un ambiente de diálogo y discernimiento, se realizó el primer encuentro del Consejo Pastoral Arquidiocesano, instancia convocada por el Arzobispo de Concepción, Mons. Sergio Pérez de Arce, para retomar formalmente este organismo de participación eclesial y comenzar el camino hacia la elaboración de nuevas prioridades pastorales para los próximos años.
Durante la apertura, el Arzobispo recordó el sentido y fundamento del Consejo, apoyándose en textos del Código de Derecho Canónico y del Documento Final del Sínodo, donde se subraya la importancia de los organismos de participación para la vida de la Iglesia. “El Consejo Pastoral se constituye para acompañar el discernimiento, estudiar la vida pastoral y ayudar en la planificación de la diócesis”, señaló.
En esta primera sesión se presentó un documento sobre la realidad pastoral de la Arquidiócesis de Concepción, que sirvió como base para un momento de diálogo. Los asistentes reflexionaron sobre los signos de la vida eclesial actual y los desafíos que emergen en las comunidades, parroquias, vicarías y diversas áreas pastorales.
“El objetivo de este encuentro no es buscar un resultado inmediato ni encontrar soluciones a todos los problemas. Es escucharnos, discernir, y ver por dónde Dios nos está llamando a caminar. No somos nosotros quienes planificamos lo que Dios quiere hacer, pero sí buscamos pistas para encauzar nuestra comunión y nuestra acción pastoral”, expresó el Arzobispo hacia el final de la jornada.
Mons. Sergio también adelantó que este Consejo trabajará en conjunto con otras instancias diocesanas para conformar un itinerario de prioridades pastorales, que espera presentarse a comienzos del próximo año. “Hemos iniciado un proceso de discernimiento que nos llevará a nuevas prioridades pastorales. Estamos recién comenzando y pedimos a todos su oración y comunión para animar la vida de la diócesis”, señaló.
Los integrantes valoraron la experiencia. Mónica Herrera, representante de la Hermandad del Trabajo, compartió: “Ha sido un acontecimiento muy bueno. Pudimos interiorizarnos de lo que se está viviendo y de las novedades que vienen. Esto nos anima a organizarnos mejor y a trabajar desde nuestras comunidades y organizaciones.”
Desde la Pastoral Juvenil, Yasén Barriga expresó: “Fue una instancia muy alegre y con un fin especial: acompañar a nuestro obispo en la búsqueda de respuestas a las problemáticas de hoy. Me alegra que se integren distintas miradas; eso ayuda a tomar mejores decisiones pastorales.”
Por su parte, Adelio Matamala, invitado por el Arzobispo, destacó: “Agradezco la oportunidad de dialogar sobre los desafíos de la diócesis. Compartimos opiniones frente a un diagnóstico y cómo ser más fieles al Señor. Espero seguir colaborando en este proceso junto a todos los convocados.”