Obispos Auxiliares de Concepción realizaron sus primeras Eucaristías

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Publicado el: 1 mayo, 2022

Llenos de alegría y emotivos recuerdos, la tarde de ayer sábado 30 de abril, la comunidad de la parroquia Santa Cecilia de Talcahuano y el Colegio Sagrados Corazones de Hualpén contaron con la solemne presencia de Monseñor Bernardo Álvarez Tapia y Monseñor Oscar García Barretto respectivamente. Además, con emoción y devoción fueron testigos de la primera misa presidida por los recién ordenados Obispos Auxiliares de la Arquidiócesis de Concepción.

En medio de un  ambiente familiar y de cercanía, Mons. Álvarez dio inicio a su homilía dando “gracias a Dios por esta oportunidad que me regala de poder celebrar, después de la Ordenación Episcopal, mi primera misa como Obispo Auxiliar de Concepción”. 

En ese contexto afirmó que “sinceramente he querido que fuera aquí”, ya que “es muy necesario para nosotros como creyentes siempre volver a Galilea, volver al lago de Tiberíades, incluso a veces, con el impulso que tuvieron los apóstoles de Jesús (…) quienes retornan, o podríamos decir,  desatan el camino que habían andado y vuelven a su trabajo, a lo que sabían hacer bien, a lo que les daba confianza, vuelven a pescar. Vuelven a aquel lugar donde experimentaron el paso de Jesús por sus vidas. Es allí, en ese contexto, donde se desarrolla esta nueva pesca, donde el Señor se hace presente y confía en mí”. 

El ahora Obispo Auxiliar se refirió a su emotivo vínculo con la parroquia y el inicio de su acolitado, evocando los recuerdos de su niñez y la cercanía de la vida en comunidad. Además, cuenta que al momento de comenzar a ser acólito, empezó “a cultivar un amor por el sacramento de la Eucaristía, conociendo mayormente el sacerdocio”, todo esto gracias a la participación comunitaria y la cercanía con el párroco de aquel entonces. 

En ese sentido señaló que gracias a este compromiso y a sus experiencias fue capaz de “en una misa de Vigilia Pascual, descubrir el rostro de Jesús”, momento en el cual noto “ese amor por la misión y la vocación”. Ahí surgió esa pregunta “¿y si esto fuese toda mi vida?”, pregunta que lo llevaría a convertirse finalmente en sacerdote.

Finalizó mencionando que “por eso he venido aquí a celebrar esta Eucaristía” y agradeció a todos “por compartir la vida aquí en comunidad. Les pido que simplemente nos ayuden a ser buenos pastores”.

Por este motivo, en los fieles resaltó la alegría tras poder contar con la visita del Obispo Auxiliar de Concepción, con quien mantienen un fuerte lazo y cariño. Carmen Sanhueza, feligrés de la parroquia Santa Cecilia, manifestó estar “muy feliz porque yo lo conozco de pequeño, cuando estaba en el colegio Santa Bernardita, fue compañero de mi hijo y es algo muy lindo que él esté aquí como Obispo, es algo que emociona”.

En general, para la comunidad es una instancia de mucha felicidad, así lo demostró Yasna Ceballos, quién afirmó que este momento “Es una alegría tremenda, es una alegría en la fe, una emoción gigante (…) Creemos que esto es un regalo de Dios, que además nos compromete a estar cada día más cerca de nuestra comunidad, hacerla crecer y por supuesto estar presentes para ayudar a nuestro Obispo Bernardo a hacer su camino”.

Por otra parte, dentro de la fraternidad del Colegio Sagrados Corazones, Monseñor Oscar García, llevó a cabo la primera Eucaristía como Obispo Auxiliar de Concepción. El también Vicario Episcopal de la zona de Arauco se refirió al importante hecho de celebrar esta misa en dicha comunidad, ya que para él es “sin lugar a dudas una alegría poder venir acá, la que es la parroquia Nuestra Señora de Guadalupe, porque fue mi primera parroquia cuando llegué a Chile y que estuve acompañando por más de 6 años. Es una alegría para mí y para la comunidad en general, que también necesitaba estar un poco motivada y animada en la fe”.

De igual forma, Mons. García comentó su impresión a las pocas horas de la Ordenación Episcopal, donde mencionó que “para mí ha sido una alegría inmensa, ver el cariño y el afecto de la comunidad es impresionante”. Además, agregó que se siente “con el corazón rebosante de todo lo que he recibido en el día de hoy, ha sido fenomenal”.

También, aprovechó para comentar la importante labor que tendrá que llevar a cabo siendo nombrado como Vicario Episcopal de la zona de Arauco por el Arzobispo de Concepción, Monseñor Fernando Chomali Garib. Respecto a esto afirmó que su misión es “acompañar a toda esa zona de Arauco y animar la fe, estar muy atento a todo lo que está aconteciendo que no es menor. Eso es un gran desafío (…) hay que estar cerca y sobre todo con quienes más sufren, para que sientan que la iglesia está ahí, que la iglesia no los abandona”.

Asimismo, el párroco de Nuestra Señora de Guadalupe, Luis Rifo, se pronunció respecto a la Ordenación Episcopal de los nuevos Obispos Auxiliares de la Arquidiócesis de Concepción: “Sin duda es un regalo de Dios para nosotros, se inscribe la misión pastoral de la iglesia, haciendo presente a Jesucristo Buen Pastor”.

Además destacó lo importante que es para la Iglesia Católica este nombramiento: “es una gran satisfacción para la iglesia contar con personas que Dios continúa llamando para vocaciones de esta envergadura, para un servicio más a fondo (…)  para conducir a las ovejas”.

Cabe mencionar que la comunidad de la Parroquia Nuestra Señora de Guadalupe fue el primer lugar en donde Monseñor Oscar García, llegó y les genera una enorme alegría “el nombramiento de una persona tan cerca como lo ha sido el Padre Oscar por parte del Papa, nos ha dado una alegría imposible de describir con palabras. Un agradecimiento al Señor porque él es una persona que lo merece, es cercano, es humilde, nos dejó grandes recuerdos”, mencionó Raquel Suleta, Coordinadora Pastoral de la comunidad.

Además, agregó que Monseñor García “es un sacerdote que ha marcado un camino para nosotros los laicos de que podemos ser una gran familia como Iglesia”. Tras finalizar la Eucaristía, feligreses de diversas comunidades realizaron con gran entusiasmo una convivencia con el Obispo Auxiliar.

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